Los caminos que no se recorrieron

El viernes 19 de junio, en el Houston Stadium, en Texas, Brasil se enfrentará a Haití en la segunda jornada de la fase de grupos del Mundial de 2026.

Tras el empate a 1-1 con Marruecos en su debut, el equipo de Carlo Ancelotti saltará al campo en busca de su primera victoria en el torneo. Y, sobre el papel, Brasil parte como claro favorito: los pentacampeones del mundo ocupan la quinta posición en la clasificación de la FIFA y cuentan con nueve exnominados al premio Ballon d'Or en su plantilla. Por su parte, Haití disputa apenas su segundo Mundial y, aunque cuenta con jugadores de talento, nunca ha tenido un deportista nominado al premio. La selección caribeña ocupa el puesto 85 en la clasificación de la FIFA.

Con una diferencia tan grande entre ambos equipos, muchos esperan una actuación dominante de Brasil. Un nuevo tropiezo aumentaría la presión y la preocupación de la afición, mientras que un buen rendimiento reforzaría la esperanza de ver a la 'Amarelinha' conquistar el tan soñado sexto título, que el país lleva persiguiendo desde hace más de 20 años.

Pero, aunque Brasil sea conocido como el 'país del fútbol' y cuente con una de las aficiones más apasionadas del planeta, ¿sabías que varios jugadores brasileños estuvieron a punto de defender a otras selecciones a lo largo de su carrera?

Ya hemos abordado este tema recientemente desde dos perspectivas diferentes.

En primer lugar, nos remontamos al pasado para analizar a antiguos candidatos brasileños al Ballon d'Or que representaron a otras selecciones en el ámbito internacional.

Después, miramos hacia el futuro, destacando a jóvenes talentos brasileños con doble nacionalidad que podrían optar por defender a otros países en los próximos años.

Hoy, sin embargo, nos centramos en el presente.

¿Sabías que cuatro jugadores convocados por Brasil para el Mundial de 2026 estuvieron a punto de defender a otras selecciones antes de vestir la camiseta amarilla en el mayor escenario del fútbol mundial?

Vamos a conocer la historia de cada uno de ellos.

Raphinha

El caso más conocido —y quizás el más sorprendente— de los cuatro jugadores es el de Raphinha, que estuvo a punto de jugar con Italia antes de decantarse por Brasil.

Nacido como Raphael Dias Belloli el 14 de diciembre de 1996 en Porto Alegre, el delantero del Barcelona tuvo una infancia marcada por las dificultades. Criado en Restinga, una de las zonas más pobres de la capital de Rio Grande do Sul, vivió de cerca los retos de la desigualdad social. Aun así, encontró en el fútbol una oportunidad para cambiar su vida, llamando la atención desde muy joven por su velocidad, habilidad y capacidad para decidir partidos.

Sin embargo, el camino hasta la cima distó mucho de ser sencillo.

De joven, Raphinha intentó entrar en las categorías inferiores del Grêmio y del Internacional, pero acabó siendo rechazado en ambos clubes. Para muchos, eso podría haber significado el fin del sueño. Para él, fue solo un obstáculo más.

Tras pasar por el Imbituba, en Santa Catarina, se incorporó a las categorías inferiores del Avaí. Y fue precisamente allí donde surgió la oportunidad que cambiaría su carrera.

En 2016, firmó su primer contrato profesional con el Vitória de Guimarães, de Portugal. El club portugués apostó por su potencial, y Raphinha no tardó en estar a la altura. En los años siguientes, forjó una trayectoria de crecimiento constante, pasando por el Sporting CP, el Rennes y el Leeds United hasta llegar al Barcelona en 2022.

Hoy en día, es uno de los jugadores clave del equipo dirigido por Hansi Flick y viene de una temporada que le valió el quinto puesto en la votación del premio Ballon d’Or.

Con la selección brasileña, también se ha convertido en una figura habitual en los últimos años, normalmente como titular.

Pero esta historia estuvo a punto de tomar un rumbo completamente diferente.

A pesar de haber nacido en Brasil y ser hijo de brasileños, Raphinha tenía derecho a la nacionalidad italiana debido a la ascendencia de su padre, Rafael, músico de pagode. Esto le abrió la posibilidad de representar a Italia, y la oportunidad estuvo a punto de hacerse realidad.

En una entrevista concedida el año pasado, el delantero reveló que la federación italiana se puso en contacto con él antes de la Eurocopa de 2020, disputada en 2021 debido a la pandemia de COVID-19.

En aquel momento, atravesaba una gran racha en el Leeds y los italianos lo veían como una pieza clave para el presente y el futuro de la selección. El cuerpo técnico mantuvo varios contactos con el jugador, mientras que Jorginho —uno de los casos más conocidos de un brasileño que optó por defender a Italia— también hablaba con él con frecuencia para intentar convencerlo.

Y Raphinha admite que estuvo a punto de aceptar.

De hecho, según él mismo afirma, habría aceptado si el pasaporte italiano hubiera estado listo a tiempo.

Además de que el proyecto deportivo resultaba atractivo, el delantero ya no creía que tuviera una oportunidad en la selección brasileña: "Cuando estaba en el Avaí, hice una temporada increíble. De 11 a 12 partidos en el Campeonato de Santa Catarina, más la Copa de Brasil, sumé 24 goles y diez asistencias. Pensé: si hice eso allí y no fui convocado para la selección, ni siquiera para las categorías inferiores, tampoco iré a la selección con el Leeds, con todo el respeto hacia el Leeds". (Isabela Pagliari - YouTube)

Pero los planes acabaron cambiando por un detalle burocrático.

El pasaporte italiano no estuvo listo a tiempo y Raphinha no pudo aceptar la convocatoria de la Azzurri.

Pocos meses después, Italia ganó la Eurocopa sin él.

Por un instante, pareció que el delantero había perdido la oportunidad de participar en un momento histórico. Y, para él, también parecía improbable vivir algo similar con la camiseta de Brasil.

Pero la realidad sería muy diferente.

En agosto de 2021, apenas un mes después del título europeo de los italianos, Raphinha recibió una llamada de César Sampaio, entonces segundo entrenador de la selección brasileña, en la que le comunicaba su primera convocatoria.

Más tarde se supo que Tite ya tenía intención de convocarlo desde mayo de ese año, pero tuvo que posponer sus planes tras la lesión que sufrió el jugador en abril.

Fue un giro inesperado que cambió por completo su trayectoria internacional.

Hoy, Raphinha recuerda aquel episodio con gratitud: "En el fondo, aún tenía un poco de esperanza de poder vestir la camiseta de Brasil. Y, por suerte, mi pasaporte italiano no llegó a tiempo". (Isabela Pagliari - YouTube)

Su debut con la selección tuvo lugar en octubre de ese año, y no pudo ser mejor: dos asistencias en la victoria por 3 a 1 sobre Venezuela.

Desde entonces, ha disputado 40 partidos con la «Amarelinha», sumando 11 goles y 8 asistencias. También participó en el Mundial de 2022 y llega a 2026 como una de las piezas más importantes del proyecto de la selección brasileña.

Gabriel Martinelli

Otro jugador de la selección brasileña que estuvo a punto de acabar defendiendo los colores de Italia es Gabriel Martinelli, delantero del Arsenal, que cumple hoy precisamente 25 años.

Gabriel Teodoro Martinelli Silva nació el 18 de junio de 2001 en Guarulhos, São Paulo. Gracias a su ascendencia paterna, posee la nacionalidad italiana y lleva en su apellido 'Martinelli' una de las huellas de esa herencia familiar.

La posibilidad de representar a la Azzurri surgió ya al principio de su carrera.

Tras una excelente temporada de debut con el Arsenal en 2019, en la que rápidamente llamó la atención en Inglaterra con tan solo 18 años, Martinelli pasó a estar en el punto de mira de la federación italiana. Poco antes de dejar el Ituano para fichar por el Arsenal de Londres, ya había conseguido su pasaporte italiano, lo que facilitaba una posible convocatoria.

A pesar del interés, el delantero nunca ocultó cuál era su prioridad.

Cada vez que le preguntaban al respecto, dejaba claro que su objetivo era vestir la camiseta de la selección brasileña: "Soy brasileño y mi sueño, por supuesto, es jugar con Brasil". (One Football)

Y fue precisamente ese camino el que decidió seguir.

Martinelli pasó por las categorías inferiores y, en marzo de 2022, recibió su primera convocatoria para la selección absoluta. Pocos meses después, se aseguró una plaza en el Mundial de Catar, haciendo realidad el sueño que había mencionado años antes.

Desde entonces, ha consolidado su puesto en la selección y ha vuelto a ser convocado para el Mundial de 2026 tras otra temporada destacada con el Arsenal, en la que ayudó a los Gunners a alcanzar su primera final de la Liga de Campeones en dos décadas.

Hasta la fecha, Martinelli suma 23 partidos y 4 goles con la camiseta de la selección brasileña.

Douglas Santos

Dejando a un lado a los delanteros y a Italia, llegamos al caso de Douglas Santos, que estuvo a punto de cambiar Brasil por Rusia antes de cumplir finalmente el sueño de defender a la selección brasileña.

Nacido como Douglas dos Santos Justino de Melo el 22 de marzo de 1994 en João Pessoa, en Paraíba, este lateral izquierdo comenzó su carrera profesional en el Náutico, de Recife, a principios de la década de 2010.

Tras una destacada etapa en el Atlético Mineiro, continuó su andadura en Europa, donde ha desarrollado prácticamente toda su carrera. Jugó en el Hamburgo entre 2016 y 2019 y, posteriormente, en el Zenit de San Petersburgo, club que se ha convertido en su hogar en los últimos años.

Desde que llegó al fútbol ruso, en 2019, Douglas se ha consolidado como titular indiscutible del equipo y ha participado en la conquista de 13 títulos, convirtiéndose en uno de los jugadores más importantes del club.

A diferencia de Raphinha y Martinelli, él ya contaba con una larga trayectoria con la camiseta de Brasil.

Douglas representó a la selección en las categorías inferiores durante la década de 2010, disputó partidos amistosos con la selección absoluta y llegó a ser convocado para la Copa América Centenario, en 2016. Sin embargo, nunca saltó al campo en un partido oficial con la selección absoluta.

Y ese detalle marcaría la diferencia años más tarde.

Al no haber jugado en competiciones oficiales con la selección absoluta, seguía siendo elegible para defender a otra selección si así lo deseaba.

En agosto de 2024, tras cinco años viviendo en Rusia, Douglas obtuvo oficialmente la nacionalidad rusa.

En aquel momento, ya tenía más de 30 años y veía cada vez más lejana la posibilidad de una nueva oportunidad con Brasil. Naturalmente, empezó a plantearse la posibilidad de representar al país en el que había construido una parte importante de su vida y de su carrera.

La posibilidad era real.

Tanto es así que llegó a ser convocado para un partido amistoso de la selección rusa contra Zambia, en marzo del año pasado.

Pero fue precisamente ese mes cuando todo cambió.

De forma inesperada, Douglas apareció en la lista preliminar de convocados de Dorival Júnior para los partidos de clasificación contra Colombia y Argentina.

De repente, se vio ante una difícil elección: aceptar la oportunidad que le ofrecía Rusia o seguir esperando la oportunidad de defender al país donde había nacido.

Al final, el corazón se impuso. En sus propias palabras: "Siempre he tenido mucho respeto por Rusia, el país donde construí una parte importante de mi carrera. Pero vestir la camiseta de la selección brasileña siempre ha sido un sueño. Por eso, mi prioridad siempre ha sido Brasil. Cuando naces en Brasil, creces viendo el Mundial y soñando con la selección, eso pesa mucho en el corazón". (UOL)

Una vez tomada la decisión, Douglas solicitó a la FIFA el traslado de su elegibilidad deportiva de vuelta a Brasil. La solicitud fue aprobada a finales de agosto de 2025 y, pocas semanas después, recibió su convocatoria para los partidos de clasificación contra Chile y Bolivia.

Fue el comienzo de un capítulo que parecía cada vez más improbable a medida que pasaban los años.

Hoy, Douglas no oculta su satisfacción por haber esperado esta oportunidad. A sus 32 años, disputa su primer Mundial como lateral titular de la selección brasileña.

Hasta el momento, suma 8 partidos y 1 asistencia con la camiseta de la 'Amarelinha'.

Ibañez

El último nombre de la lista es Ibañez.

Nacido como Roger Ibañez da Silva el 23 de noviembre de 1998 en Canela, en Río Grande del Sur, y criado en Tramandaí, el defensa llega al Mundial de 2026 como una de las apuestas de Ancelotti para reforzar la zaga de la selección.

A sus 27 años, Ibáñez destaca por su versatilidad. Aunque juega principalmente como central, también puede ocupar el lateral derecho cuando es necesario.

Desde 2023 milita en el Al-Ahli de Arabia Saudí, donde se convirtió rápidamente en una pieza clave del equipo y participó en la conquista de tres títulos. Antes de eso, vivió los mejores momentos de su carrera en Europa con la camiseta de la Roma, club con el que alcanzó proyección internacional.

Al igual que los demás jugadores de esta lista, Ibáñez también tuvo la posibilidad de representar a otra selección.

Su padre es brasileño, pero su madre nació en Uruguay, lo que le otorga la doble nacionalidad y le hacía elegible para defender a la Celeste.

A pesar de ello, la elección nunca pareció plantearle grandes dudas.

Desde muy joven, el defensa demostró su preferencia por representar al país donde nació y creció.

La recompensa llegó en septiembre de 2022, cuando recibió su primera convocatoria para la selección brasileña. El debut tuvo lugar ese mismo mes.

En los años siguientes, sin embargo, las oportunidades fueron más escasas. Antes de la convocatoria para el Mundial de 2026, su último partido con la selección había tenido lugar en 2023.

Aun así, Ibáñez nunca ocultó el orgullo que le producía vestir la camiseta amarilla.

Ahora, tras años forjándose una carrera entre Brasil, Italia y Arabia Saudí, tiene la oportunidad de representar a la 'Amarelinha' en el mayor escenario del fútbol mundial, tal y como siempre había soñado: "Mi deseo siempre ha sido jugar con Brasil; soy brasileño y por eso estar aquí hoy es motivo de mucho orgullo para mí". (GZH)

Al fin y al cabo, la misma camiseta

Brasil es un país formado por personas de orígenes muy diversos. Por eso, no es de extrañar que estos no sean los únicos jugadores de la plantilla con vínculos con otras nacionalidades, ya sea por ascendencia familiar o por haber pasado gran parte de su vida en el extranjero.

Un ejemplo interesante es el del portero Alisson.

No es casualidad que sus antiguos compañeros del Roma le apodaran «el Alemán». La influencia alemana se aprecia incluso en el apellido Becker, muy común en Alemania. Su padre y su abuela hablaban alemán, y él nació y creció en Novo Hamburgo, una ciudad de Rio Grande do Sul fuertemente marcada por la inmigración alemana.

Aun así, nunca se ha confirmado que Alisson tenga la nacionalidad alemana, ni hay noticias de que se haya planteado defender a la selección de ese país europeo. En el fútbol, su trayectoria siempre ha estado ligada a Brasil, selección en la que fue uno de los protagonistas de la conquista de la Copa América de 2019.

Los casos de Raphinha, Gabriel Martinelli, Douglas Santos y Roger Ibañez, sin embargo, muestran cómo detalles aparentemente insignificantes pueden cambiar por completo una carrera.

Con un simple cambio de rumbo, Raphinha y Martinelli podrían estar defendiendo hoy a Italia. Douglas Santos quizá habría vestido la camiseta de Rusia. Roger Ibañez podría haber seguido el camino de Uruguay.

Pero la historia acabó siendo diferente.

Cada uno de ellos, por motivos distintos, eligió representar al país donde nació y creció. Y esa decisión los ha traído hasta aquí: miembros de la selección brasileña en el Mundial de 2026 y candidatos a escribir sus nombres en la historia de la Seleção.

Ahora comparten el mismo objetivo que mueve a todo el país desde hace más de dos décadas: traer a casa el tan soñado sexto título mundial.

¿Lo conseguirán?

No falta mucho para que lo descubramos.