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Lamine Yamal:

"Podría creerme el rey, pero no es el caso"

26/03/2026
Lamine Yamal: "Podría creerme el rey, pero no es el caso"

De los partidos en el barrio a dominar la élite del fútbol. Lamine Yamal se sincera en France Football y habla sin rodeos sobre su madurez táctica, la responsabilidad de batir récords y el papel crucial de su familia para mantener la normalidad en medio del éxito absoluto.

Lamine Yamal, doble ganador del Trofeo Yashin (2024-2025) y 2º puesto en el Ballon d'Or 2025, brindó una entrevista exclusiva a France Football en la que analiza su impresionante consolidación en la élite del fútbol mundial con apenas 18 años.

El canterano del Barça Yamal repasa su evolución técnica y mental, desde sus primeros toques en las pistas de cemento de Rocafonda hasta el impacto global tras la conquista de la Eurocopa.

Además, Lamine aborda sin rodeos temas importantes como las comparaciones constantes con Lionel Messi, la influencia de su entorno familiar para mantener los pies en el suelo y el manejo de la presión mediática.

Sus inicios en el fútbol

- Tus seres queridos nos han contado que de niño nunca soltabas el balón. Y que si te lo quitaban porque era hora de comer o de dormir, te ponías a llorar...

¡Es verdad! Recuerdo que cuando iba al colegio, lo llevaba en una bolsa. Justo antes de entrar a clase, lo escondía en la mochila, porque el profesor no quería que lo pusiera encima de la mesa. En casa, me encantaba jugar al fútbol con mis perros. Mi padre me decía que no tuviera miedo, que no me iban a morder, así que me divertía con ellos. ¡Regatear a un perro es lo más difícil que hay! (Risas). Fue parte de mi aprendizaje, era como un entrenamiento.

- ¿Cuál es tu primer recuerdo relacionado con el fútbol?

Mi primer entrenamiento con el CF La Torreta (¡con 3 años!). No sabía muy bien qué hacer: todo el mundo se puso a hacer ejercicios para calentar... Yo nunca había hecho eso, quería irme a casa. Mi padre me dijo que no me asustara, que todo iría bien y que podría divertirme cuando el entrenamiento empezara de verdad. Y ya en el segundo entrenamiento, me subieron a la categoría de edad superior. La Torreta me aportó una cierta educación: saber cómo jugar en equipo, moverme e interactuar con mis compañeros.

- ¿Qué jugadores te hacían soñar?

Neymar todavía estaba en el Santos y me gustaba mucho ver vídeos suyos. Iba a casa de un amigo que tenía ordenador y pasábamos tardes enteras viendo vídeos en internet. Luego, volvía a casa e intentaba reproducir lo mismo en mi habitación antes de irme a dormir. ¡También me encantaba Lionel Messi, obviamente! Sin olvidar a (David) Villa, Pedro y todo aquel equipo del Barça, que veía por la tele.

- ¿Los partidillos en la pista de cemento de Rocafonda, en Mataró, al norte de Barcelona, influyeron en tu juego?

Jugar en el polideportivo (la pista municipal de cemento) me permitió desarrollar esa pillería que forma parte de mi juego, mejorar en el uno contra uno y aprender a salir de ese tipo de situaciones a las que me enfrento en los partidos. Allí también aprendí a controlar el miedo a jugar con gente mayor y a divertirme a pesar de todo. Al final, siempre he jugado contra rivales que me sacaban siete u ocho años y tuve que encontrar la manera de esquivarlos para evitar los golpes.

La comparación con Messi y el recuerdo de la histórica foto

- ¿De dónde te viene ese don para el fútbol: de tu padre, que dicen que era bastante bueno, o de Leo Messi, que te bendijo en un acto benéfico cuando eras un niño?

¡Mi padre era malísimo! (Se parte de risa). ¡Le dice a todo el mundo que jugaba bien, pero es mentira! Aunque era él quien me llevaba al parque a jugar al fútbol y quien me apuntó a La Torreta con mi madre. Sinceramente, no recuerdo la foto con Messi, era muy pequeño. Mi madre me habló de ella cuando tenía 7 u 8 años. Es increíble pensar que el mejor jugador del mundo me bañó, pero creo que es solo una coincidencia.

- ¿No crees que te transmitió un poco de su magia en ese momento?

¡Espero que sí! (Ríe). Con un poco de su magia, podría convertirme en un futbolista increíble, ¿no? Pero es una casualidad, nada más.

- ¿Es en su honor que elegiste el número 19 en el Barça y en la selección (Messi lo llevó en sus inicios como profesional de 2005 a 2008)?

Cuando me convocaron con la selección (el 8 de septiembre de 2023, contra Georgia, 7-1 con un gol), cogí el 19 porque era uno de los pocos que quedaban, ya que yo era el nuevo. Con ese número gané el primer título importante de mi carrera (la Eurocopa), sabiendo que con el Barça solo había jugado siete minutos cuando ganamos LaLiga (en la 2022-2023, entonces llevaba el 41 con los blaugranas y el 27 la temporada pasada).

Luego vi que la gente empezaba a decir que era el número que Leo llevó en su día con el Barça y con la selección. Entonces le fui cogiendo cada vez más cariño. Es un número muy especial para mí, que llevaré toda mi vida. Pero intento no pensar demasiado en las comparaciones, ser siempre yo mismo. Como les digo a mis amigos, para mí, lo más importante es dejar mi huella en el fútbol, hacer una gran carrera.

Después, pienso que si me comparan con el mejor jugador de la historia, es porque estoy haciendo las cosas bien. No me molesta, pero me centro en mí mismo.

- ¿Prefiere dar un gran pase de gol al estilo Iniesta o marcar un gol en solitario, arrancando desde el centro del campo, como Messi?

¡Una jugada a lo Leo! (Sin dudarlo). Recuerdo aquel gol que le marcó al Athletic de Bilbao (una arrancada en solitario en la final de la Copa del Rey de 2015). Salgo de la ducha y le pregunto a mi madre: "¿Cuánto van?". En ese momento, veo a Leo recibir el balón cerca del banquillo y empezar a regatear a todos los defensas uno por uno hasta la portería. ¡Aluciné!

Sus primeros pasos en el FC Barcelona

- ¿Recuerda el día en que el Barça vino a buscarle?

Volvía del colegio, y un amigo mío, que había oído a mi madre comentárselo a sus amigas, corrió hacia mí gritando: "¡Te vas a ir al Barça!". No le creí, pero aun así le pregunté a mi madre si era verdad cuando llegué a casa. Me confesó que no quería decírmelo porque todavía no estaba totalmente confirmado. ¡Fue un shock! Yo estaba pensando en merendar, en ir al parque con mis amigos, ¡y de repente me dicen que voy a fichar por el Barça!

Cuando llegué a La Torreta, ya tenía ese dominio del uno contra uno, esa verticalidad y mi forma de jugar, pero me faltaba autocontrol. Era un jugador un poco "caótico": cogía el balón e iba a desafiar a mi rival directo regateando. En La Masia aprendí a tener calma y a saber cuándo jugar rápido, cuándo jugar lento, a jugar en equipo, todo lo que conforma el juego particular del Barça.

- ¿En qué aspectos cree que tiene margen de mejora?

Principalmente en el plano defensivo. Los delanteros de grandes clubes como el Barça o el Real Madrid defienden poco y creo que es un punto a mejorar. Intentaré concentrarme en eso.

- ¿Qué recuerdo guarda de su primer día de entrenamiento con el primer equipo?

Dos días antes del partido de Liga de Campeones contra el Viktoria Plzen (el 7 de septiembre de 2022, 5-1), Xavi convocó al entrenamiento a los jugadores que no habían jugado o habían jugado poco en Liga el domingo y me pidieron que participara. No me atrevía a entrar en el vestuario, me quedé un rato en el gimnasio en la bicicleta, sin hacer nada... Ansu (Fati), a quien conocía un poco, me acompañó después.

Estaban Jordi Alba, Gerard Piqué, Miralem Pjanic... Estaba bastante nervioso porque son jugadores que estaba acostumbrado a ver en la tele y, de repente, me encontraba jugando con ellos. Poco a poco, la timidez se fue disipando. Cuando debuté en un partido (el 29 de abril de 2023 en Liga contra el Betis), me sentí bien, sin estrés.

- ¿Es usted un chico con prisa?

No, no, no tengo prisa, pero soy un chico al que no le gusta... (No termina la frase). Digamos que cuando siento que puedo evolucionar a un nivel superior, no me gusta conformarme. Me gusta la dificultad. Prefiero jugar menos pero con los mejores que jugar todo el tiempo y que sea demasiado fácil. Ya era así en las categorías inferiores. No tengo prisa, pero siempre quiero más.

La importancia de la Eurocopa en la vida de Lamine Yamal

- Junto a Nico Williams, fue una de las atracciones de la última Eurocopa, mostrando desparpajo y rigor. ¿Cómo gestiona la presión?

Al final, se trata de disfrutar jugando al fútbol. Somos dos amigos que juegan juntos. Imagínese, si usted y su mejor amigo estuvieran ambos en la selección, seguramente harían lo mismo que nosotros. Solo pensamos en disfrutar, en pasarlo bien. Nuestra complicidad salta a la vista cuando uno de nosotros marca y bailamos, porque es nuestra forma de ver el fútbol, de pasar un buen rato. Eso también nos ayuda a estar más relajados, a ser nosotros mismos y a dar lo mejor.

- ¿Pensaba que ganarían esa Eurocopa?

Todos confiábamos los unos en los otros. El hecho de que toda la prensa dijera que no íbamos a llegar a cuartos nos motivó aún más.

Sabíamos lo que teníamos que hacer para llegar hasta el final. Y demostramos que éramos el mejor equipo. Cuando juegas con gente como Dani Carvajal, Rodri, Nico (Williams), Dani Olmo, Pedri... sabes que eres capaz de jugar a un nivel muy alto. Formamos un grupo muy bueno y ya estamos pensando en la próxima competición.

- En semifinales contra Francia, a pesar de encajar un gol tempranero (min. 9), mantuvieron la calma y su estilo de juego para darle la vuelta al marcador

También empezamos perdiendo en octavos contra Georgia (4-1) y eso nos sirvió de lección. Nos pusimos un poco nerviosos y perdimos balones. Así que nos dijimos que si encajábamos un gol teníamos que mantener la calma. Por suerte, marqué el empate rápido (min. 21) y eso nos volvió a meter en el partido. Francia es una de las mejores selecciones del mundo. El partido fue muy físico, pero lo ganamos gracias a nuestro estilo de juego y nuestro carácter.

- Háblenos de su golazo...

Durante los primeros quince minutos, me di cuenta de que había un espacio entre la defensa y el centro del campo francés. Me encontraba solo en esa zona cuando teníamos el balón. En la jugada, vi que tenía campo por delante para disparar, así que probé suerte.

- Hay que tener audacia para intentar un disparo así...

Es una cuestión de confianza. Mis compañeros me la transmitieron diciéndome que jugara como sé. Nuestro capitán, Álvaro Morata, me dijo durante la concentración que sabía que yo era capaz de hacer grandes cosas. Con esa confianza, puedes disparar desde cualquier parte del campo.

- Antes del partido, Adrien Rabiot dijo, tras elogiarle: "Para jugar una final de la Eurocopa, tendrá que hacer mucho más de lo que ha hecho hasta ahora". ¿Fue ese gol su respuesta?

Me di cuenta más tarde de que era él quien estaba defendiendo delante de mí. En el momento, no le presté atención. Al final, aunque quizás fuera un malentendido, me ayudó a motivarme, a hacer un buen partido. Pero no le guardo ningún rencor. Es un jugador excelente y será un placer volver a encontrarnos en un campo de fútbol.

- Con este título, ha establecido un nuevo récord al convertirse en el jugador más joven en ganar un trofeo internacional, superando a Pelé. ¿Pesa esa responsabilidad?

Pelé es uno de los mejores jugadores de la historia, sin duda está en el top 3. Batir el récord de un jugador tan increíble es algo que me acompañará toda la vida. A eso me refería cuando hablaba de dejar mi huella en el fútbol.

- En 2021, vio la Eurocopa con sus amigos en un centro comercial de Mataró. El tiempo vuela, ¿no?

Es verdad que pasé de seguir la competición por la tele, cuando aún no era profesional, a ser uno de los protagonistas que los niños quieren ver. Y encima, la ganamos, ¡lo que era un sueño, obviamente! Increíble, ¿verdad?

- ¿Qué ha cambiado esta Eurocopa para usted? Ha habido una especie de 'Yamalmanía'...

No me di cuenta necesariamente durante la competición, porque estábamos un poco aislados del mundo, no éramos conscientes de la magnitud. Realmente me di cuenta en el aeropuerto. La gente estaba loca por vernos, por celebrarlo con nosotros. Ahora soy más conocido. Antes me pedían fotos, pero podía salir sin demasiados problemas. Ahora es imposible. Cuando voy en el coche, la gente me reconoce a través de la ventanilla. Pero, ¡confieso que prefiero esto a no haber ganado la Eurocopa!

- Eso no impide que su madre le diga que colabore en las tareas del hogar, según nos han contado...

Podría creerme el rey del mundo porque soy campeón de Europa, pero no es el caso, porque mi madre todavía me pide que vaya a comprar tal o cual cosa, que me ponga las chanclas, que haga esto o lo otro... (Risas). Eso me ayuda a ser consciente de la realidad y me da ganas de seguir mejorando día a día.

- ¿Se ve muchos años en el Barça o piensa continuar su carrera en otro lugar?

Quiero disfrutar de este momento, de formar parte del mejor club del mundo. Quiero entrar en la historia del Barça, es lo que más me importa.

- Hubo Clásicos marcados por la rivalidad entre Messi y Ronaldo. ¿Ha llegado la era del duelo Yamal-Mbappé?

Recuerdo esos Clásicos de los que todo el mundo hablaba: ¡era una locura! Cuantos más grandes jugadores haya, tanto en el Madrid como en el Barça, mejor para LaLiga. Pero no, no creo que ahora sea la era Mbappé-Lamine. Será la era Barça-Madrid, como siempre ha sido. Y vamos a poner todo de nuestra parte para ganar los Clásicos que se presenten y así conquistar títulos.

- ¿Qué te ilusiona más: la Champions League, el Mundial o el Ballon d'Or?

Diría que el Mundial y la Champions League, pero no puedo elegir... Y luego, el Ballon d'Or.

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