Capitán del Inter de Milán, figura de la Selección Argentina y nominado al Ballon d'Or 2026. Lautaro Martínez es hoy uno de los delanteros más temidos del planeta.

Sin embargo, antes de ser uno de los goleadores que dominan el fútbol europeo, 'El Toro' estuvo a una sola decisión de dedicarse a otro deporte.

A los 15 años, acorralado por el éxito que también cosechaba en otra disciplina, el atacante tuvo que tomar la elección más difícil de su juventud. 

Bahía Blanca: El aro por encima del arco

Lautaro Martínez creció en Bahía Blanca, una ciudad argentina conocida como la 'capital del baloncesto'. Allí, nacieron figuras de la altura de Manu Ginóbili, por ejemplo. 

En las calles bahienses hay más tableros de básquet que arcos de fútbol. Literalmente.

Allí, Lautaro disputaba intensos dos contra dos en el club Villa Mitre junto a su padre Mario y sus hermanos Alan y Jano. 

Sin ir más lejos, Jano Martínez, actual base profesional en la Liga Argentina, recordó entre risas la faceta basquetbolística de la estrella del Inter, en una entrevista con ‘Panenka’.

"Lautaro es un llevador de pelota, un base con muy buen tiro. En su momento, a los 15 años, casi elige el básquet cuando mi papá le pidió que se decidiera por uno de los dos deportes. Pero claro, ya era muy bueno al fútbol", manifestó.  

Incluso, el propio Lautaro admitió lo cerca que estuvo de tomar el camino del parquet: "Es verdad, siempre me gustó mucho el básquet y si no hubiese seguido con el fútbol, seguramente lo estaría intentando con el baloncesto". 

"De hecho hoy, si tengo que elegir qué ver por televisión, prefiero un partido de básquet", sorprendió el atacante del Inter y de la Selección Argentina.

Años después, en declaraciones recogidas por 'Basquet Plus', el delantero volvió a reafirmar su amor por el deporte de la canasta.

"De chico jugaba al básquet, pero a los 15 años tuve que elegir y me decidí por el fútbol. Pero, si no fuera futbolista, jugaría al básquet, me encanta", sostuvo.

Los recursos del básquet en su fútbol

Esa formación en las canchas de madera no fue un simple pasatiempo infantil. Prácticamente, se convirtió en la base biomecánica y táctica de su juego actual. 

Las herramientas que Lautaro adquirió en el baloncesto son las que hoy marcan la diferencia cuando enfrenta a defensas cerradas en la élite europea:

  • Juego de espaldas: Usa la cadera y su centro de gravedad bajo para aguantar al central, proteger la pelota y girar antes de que el rival anticipe.

  • Timing de rebote para el cabezazo: Pese a su 1,74 m de estatura, calcula el punto más alto del balón y protege la posición en el aire exactamente como si peleara un rebote bajo el aro.

  • Uso del pie de pívot: En el área chica se apoya en una sola pierna para girar rápido sobre la marca, usando el cuerpo de escudo para armar el remate en un solo tiempo.

Hoy, afianzado en la cumbre del fútbol mundial, y nuevamente nominado al Ballon d'Or, Lautaro Martínez demuestra que aquellos fundamentos del baloncesto no se perdieron...

Simplemente, en cierta forma, 'mutaron' y ayudaron al 'Toro' a sacar ventaja para consolidarse como uno de los mejores delanteros de la actualidad.