El sueño que nació en Magüí Payán
2026 ha sido un año memorable para Julián Quiñones.
A sus 29 años, el delantero está destacando tanto en el Al-Qadsiah, de Arabia Saudí, como en la selección mexicana, y fue precisamente con México con quien protagonizó algunos de los momentos más memorables del Mundial.
Pero, ¿cómo llegó hasta aquí?
La trayectoria de Quiñones está marcada por obstáculos que parecían difíciles de superar y logros que, en muchos momentos, parecían imposibles. Una historia que merece ser contada.
Quiñones no nació en México, sino en Colombia, en la ciudad de Magüí Payán, no muy lejos de la frontera con Ecuador. El propio delantero ya ha descrito el lugar como «un pueblo muy lejano y olvidado» (BBC Sport).
Su padre abandonó a la familia cuando él aún era pequeño, y Quiñones fue criado por su madre y su abuela, junto a sus tres hermanas. Reconoce lo difícil que fue esa ausencia, pero también se siente agradecido por lo que aprendió de las mujeres que lo criaron: «Fue difícil. Pero siempre tuve a mi madre y a mi abuela como mi fuerza motriz. Ellas siempre me aconsejaron y me animaron a seguir adelante» (Fútbol Picante - ESPN MX)
La infancia de Quiñones, al igual que la de muchas personas que crecieron en la región, estuvo marcada por la pobreza, la violencia y unas condiciones de vida muy difíciles. Alrededor del 75 % de las viviendas de la comunidad carecen de acceso a servicios básicos de saneamiento, y muchas familias ni siquiera cuentan con acceso seguro al agua potable.
"Mi madre fue la persona que nunca dejó que tocara fondo, que nunca dejó que tomara el camino equivocado". — Julián Quiñones
Ayudaba a mantener a la familia realizando pequeños trabajos y, al mismo tiempo, se dedicaba a los estudios. Pero también atribuye a su madre el mérito de haber evitado que tomara caminos peligrosos, como tantos otros jóvenes de la región: "Creo que todos los niños cometen errores, y yo acabé mezclándome con malas compañías. Pero mi madre fue la persona que nunca dejó que tocara fondo, que nunca dejó que tomara el camino equivocado". (Fútbol Picante - ESPN MX)
Su madre también se dio cuenta de algo que era imposible ignorar: Julián tenía un enorme talento para el fútbol. No podía permitir que ese potencial se desperdiciara, y mucho menos que él renunciara a un sueño que, aunque pareciera lejano, podría transformar su vida.
A los 16 años, Quiñones viajó a Cali tras ser seleccionado para entrenar en la cantera del Fútbol Paz, un club amateur dirigido a jóvenes en situación de vulnerabilidad.
Quiñones recuerda bien su llegada: "Para ser sincero, tenía mucho miedo. Ni siquiera tenía botas de fútbol; llevaba unos zapatos con agujeros en la puntera. Pero fui con la esperanza de demostrar mi talento, independientemente de las condiciones en las que me encontrara". (Fútbol Picante - ESPN MX)
Esas esperanzas no tardaron en hacerse realidad.
Jugando con el Fútbol Paz en el torneo nacional sub-17, Quiñones —alto y atlético— demostró rápidamente que era un delantero diferente. Lo daba todo en el campo y no tardó en convertirse en el máximo goleador de la competición, con 50 goles en 38 partidos.
El ascenso en el fútbol mexicano
Al año siguiente, él y otros jóvenes del club tuvieron la oportunidad de hacer una prueba en el Tigres UANL, en México.
Como aún era menor de edad, Quiñones viajó acompañado de su madre. Era la primera vez que volaban en avión.
Los Tigres vieron lo que Fútbol Paz ya sabía: Quiñones tenía algo especial.
El club decidió apostar por el joven y ficharlo para su cantera.
Para Fútbol Paz, el dinero del traspaso ayudó a que el proyecto creciera y también reportó beneficios a la comunidad local. Para Quiñones, sin embargo, el cambio supuso algo aún más importante. Su primer sueldo le demostró que, tal vez, el sueño de mantener a su familia gracias al fútbol podría hacerse realidad.
Le entregó el dinero a su madre en cuanto lo recibió.
A partir de ahí, el joven delantero comenzó una nueva vida en México.
En el Tigres, ganó dos títulos de la Liga MX y la Liga de Campeones de la CONCACAF en 2020. Al mismo tiempo, pasó por tres cesiones durante su trayectoria en el club: primero en el Venados, luego en el Lobos BUAP y, por último, en el Atlas.
Fue precisamente en el Atlas donde su carrera dio otro salto. La cesión se convirtió en un traspaso definitivo en 2022, y Quiñones ayudó al club a conquistar dos títulos consecutivos de la Liga MX, poniendo fin a una sequía de 70 años sin levantar el trofeo.
Después vino una breve etapa en el América. A pesar de ser poco tiempo, consiguió tres títulos con el tradicional club de la Ciudad de México.
A lo largo de ocho temporadas en el fútbol mexicano, Quiñones se consolidó como un delantero prolífico y una amenaza constante para las defensas rivales. Su carrera seguía en ascenso y, aparentemente, no había límites para lo que podía llegar a alcanzar.
La elección de México
Durante buena parte de su etapa en el fútbol mexicano, Quiñones seguía representando a las categorías de base de Colombia en el ámbito internacional, disputando el Sudamericano Sub-20 de 2017 y los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2018 —una competición que Colombia ganó con Quiñones como máxima goleadora—.
A pesar de ello, su nombre seguía sin figurar en los planes de la selección absoluta.
Cuando por fin recibió una convocatoria de Colombia, en 2023, Quiñones ya había tomado otra decisión: representar al país donde había construido su vida y encontrado el camino para hacer realidad el sueño de mantener a su familia: México.
"En México encontré un país muy generoso. La gente te acoge, te ayuda a destacar y a crecer como persona, y eso me encantó" — Julián Quiñones
En varias entrevistas, explicó su elección hablando con cariño y gratitud del país que lo acogió: "En México encontré un país muy generoso. La gente te acoge, te ayuda a destacar y a crecer como persona, y eso me encantó. Poco a poco, fui estableciéndome y sintiéndome acogido. Siempre estaré muy agradecido por esos momentos. México me ha convertido en una gran persona. No tenía buenas referencias al llegar de Colombia, porque en aquella época no era muy sensato, pero México me recibió con los brazos abiertos, entendiendo que en la vida se pasan momentos buenos y malos. Aprendí mucho de ello". (BBC Sport)
La decisión molestó a algunas personas en Colombia, que vieron el cambio como una forma de dar la espalda al país donde nació. Su madre, Gloria, sin embargo, apoyó a su hijo. Y resumió la situación de una manera poética: "Nadie es profeta en su propia tierra. Cuando tienes sueños que cumplir, puedes ir a cualquier lugar y allí los harás realidad". (Fútbol Picante - ESPN MX)
El debut de Quiñones con México tuvo lugar en noviembre de 2023.
Cuatro meses después, en marzo de 2024, marcó su primer gol con la selección, contra Panamá, en la semifinal de la Liga de Naciones de la CONCACAF.
Al año siguiente llegaron los primeros títulos con El Tri: la Liga de Naciones de la CONCACAF y la Copa Oro.
El goleador que conquistó Arabia
A pesar de convertirse rápidamente en una pieza clave de la selección mexicana, Quiñones decidió abandonar el fútbol de su país en 2024, cuando fichó por el Al-Qadsiah de Arabia Saudí.
Hasta septiembre de 2026, suma 63 goles en 72 partidos con el club. Este año, terminó como máximo goleador de la liga, con 33 goles, superando a Ivan Toney, del Al-Ahli, en la última jornada de la temporada y dejando atrás incluso a Cristiano Ronaldo, del Al-Nassr, cinco veces ganador de laBallon d'Or.
La consagración en el Mundial
Pero, por muy impresionantes que sean estas cifras, quizá nada haya sido más importante que la actuación de Quiñones en el Mundial de 2026, disputado en parte en el país que eligió como su hogar.
México acabó siendo eliminado por Inglaterra en octavos de final, pero, antes de eso, Quiñones ya había hecho historia con la camiseta de la selección.
En el debut, contra Sudáfrica, se convirtió en el primer jugador de una selección de la CONCACAF en marcar el primer gol de un Mundial. Ese gol fue también el más rápido del torneo en 20 años.
Y eso solo sería el principio.
Quiñones también marcó contra la República Checa, Ecuador e Inglaterra.
Con ello, estableció un récord: fue el primer jugador mexicano en participar directamente en cinco o más goles en una sola edición del torneo, superando la marca anterior de Luis Hernández, que había participado en cuatro goles en 1998.
El punto álgido de la increíble trayectoria de Quiñones llegó con su primera nominación al premio «Ballon d’Or».
Se convirtió en el segundo jugador mexicano nominado al premio en toda la historia, después del portero Guillermo Ochoa, en 2007.
El fútbol como herramienta de cambio
Pero Quiñones no se limita a llevar alegría a los aficionados dentro del campo. Con la notoriedad que ha adquirido en los últimos años, también ha empezado a utilizar su voz y su posición para ayudar a personas que, al igual que él en el pasado, han tenido menos oportunidades.
En México, es embajador de la Fundación Freedom, una organización que lucha contra la trata de personas y sensibiliza sobre cuestiones relacionadas con la inmigración.
Inspirado por la oportunidad que Fútbol Paz le brindó cuando aún era adolescente, Quiñones también se convirtió en presidente de la Banning Pass Little League, en Estados Unidos. La organización ofrece entrenamiento de baloncesto y sóftbol a niños que no pueden permitírselo o que viven en situaciones de riesgo.
Al fin y al cabo, sin embargo, su mayor motivación sigue siendo la misma desde el principio: la familia. Fueron su madre y su abuela quienes estuvieron a su lado cuando aún no tenía casi nada, animándole a perseguir un sueño que parecía lejano.
César Valencia, propietario de Fútbol Paz, recuerda que esa determinación ya quedó clara desde los primeros días de Quiñones en el club: "La primera pregunta que les hacemos a los chicos que llegan aquí es: '¿Por qué estás aquí?' Y la respuesta de Julián siempre fue: 'Quiero mantener a mi familia'". (Fútbol Picante - ESPN MX)
Años después, la respuesta sigue siendo prácticamente la misma. ¿Qué es lo que aún le motiva a aspirar a más, a trabajar cada día y a intentar ser el mejor jugador que pueda?
La explicación es sencilla: "Todo lo que hago, lo hago por mi madre y por toda mi familia. Siempre será así". (Fútbol Picante - ESPN MX)