El fin de una era está sellado. Tras la derrota por 2-0 ante España en la semifinal del Mundial de 2026, Francia se prepara para un cambio radical en su cuerpo técnico. Didier Deschamps, artífice de una de las etapas más triunfales de la historia de la selección francesa, dejará el cargo tras el partido por el tercer puesto ante Inglaterra.
Su sucesor, sin embargo, ya tiene nombre, apellido y un carisma que pocos en el fútbol mundial poseen: Zinedine Zidane.
El carisma de Ballon d'Or en el banquillo
La llegada de Zidane al frente de Francia va mucho más allá de un simple cambio de entrenador. Marca el ascenso de un ganador del Ballon d'Or al puesto de seleccionador. A lo largo de la historia, el éxito de los jugadores que alcanzaron la cima a nivel individual no siempre se ha reflejado en su carrera como entrenadores, pero las excepciones forman un grupo selecto.
Zidane, ganador de la Copa del Mundo de la FIFA de 1998, pasa a formar parte de una lista que incluye nombres como Johan Cruyff y Franz Beckenbauer.
Beckenbauer, el 'Kaiser', es la principal referencia para Zizou. El alemán no solo se alzó con el título del Ballon d'Or en 1972 y 1976, sino que también ganó el Mundial como capitán, en 1974, y como entrenador, en 1990.
Zidane, que ya ha demostrado su capacidad al conquistar tres títulos consecutivos de la Liga de Campeones con el Real Madrid entre 2016 y 2018, intenta ahora repetir la hazaña de Beckenbauer y llevar a Francia de nuevo a la cima del fútbol mundial como entrenador.
El legado de Deschamps y el reto de Zizou
Didier Deschamps deja un legado difícil de igualar, que incluye el título del Mundial de 2018 y el subcampeonato de 2022.
Sin embargo, la actuación del equipo contra España en 2026 dejó entrever signos de desgaste. Francia se vio superada en el centro del campo y mostró dificultades para encontrar alternativas tácticas durante el partido.
Con Zidane, se espera un planteamiento más ofensivo y creativo. Los analistas creen que Zizou podrá dar más libertad a jóvenes talentos como Michael Olise y Rayan Cherki, revitalizando un sector ofensivo que parecía estancado en los últimos partidos bajo el mando de Deschamps.
Además, su experiencia en la gestión de plantillas repletas de estrellas, tal y como hizo en el Real Madrid, será fundamental para liderar a la talentosa generación francesa en el ciclo de cara a 2030.
Próximos pasos
Aunque se espera que el anuncio oficial se produzca en los próximos días, el camino de Zidane ya parece trazado. Su debut debería tener lugar en la Liga de Naciones, el 25 de septiembre, contra Turquía.
Para los aficionados franceses, el regreso del hombre que marcó dos goles en la final del Mundial de 1998 representa la esperanza de que la elegancia que mostraba con el balón en los pies se traduzca en una nueva era de dominio táctico para 'Les Bleus'.