La evolución de una estrella
En 2026, cada vez que los aficionados al fútbol debaten quiénes forman parte del grupo de los mejores centrocampistas del mundo, es difícil no mencionar a Vitinha.
En las últimas cuatro temporadas, este portugués de 26 años ha ido ganando cada vez más protagonismo y se ha consolidado como una de las piezas clave del dominante París Saint-Germain de Luis Enrique, desempeñando un papel fundamental en los éxitos del club.
Por eso, resulta curioso pensar que, no hace mucho, Vitinha era considerado prescindible.
Formado en las categorías inferiores del Oporto, el centrocampista ayudó a los 'Dragones' a conquistar la Liga Juvenil de la UEFA en 2019. Al año siguiente, sin embargo, acabó cedido en medio de las dificultades económicas que atravesaba el club.
Su discreta etapa en el Wolves
Al verse obligado a prescindir temporalmente de uno de sus jugadores, el Oporto decidió ceder a Vitinha, que entonces tenía 20 años y aún no tenía un puesto asegurado en el primer equipo.
Se marchó al Wolverhampton Wanderers, de la Premier League, donde se unió a un sólido grupo de jugadores portugueses que ya defendían los colores del club bajo las órdenes del influyente entrenador Nuno Espírito Santo.
Pero a Vitinha también le costó ganarse un hueco en Inglaterra. Por detrás de sus compatriotas João Moutinho y Rúben Neves en la jerarquía del equipo, pasó buena parte de la temporada en el banquillo y, en algunas ocasiones, llegó a jugar fuera de su posición para conseguir más minutos sobre el terreno de juego.
En total, disputó 22 partidos con los Wolves esa temporada.
El club tenía la opción de fichar a Vitinha de forma definitiva por 20 millones de euros al finalizar la cesión. Sin embargo, al no considerarlo una pieza importante para el futuro, decidió no ejercer la opción y lo devolvió al Oporto.
Hoy en día, esa decisión se considera sin duda uno de los mayores errores de la historia reciente de los Wolves.
El regreso al Oporto y el ascenso
De vuelta en el Oporto, Vitinha fue ganando cada vez más protagonismo en la siguiente temporada, hasta consolidarse definitivamente entre los titulares a principios de 2022, bajo las órdenes de Sérgio Conceição. Ese año, ganó la Primeira Liga y la Copa de Portugal, además de ser elegido mejor jugador del partido en el 'Clásico' contra el Benfica y marcar en la final de la Copa, contra el Tondela.
Vitinha también fue elegido para el Equipo del Año de la Primeira Liga y destacó con la selección portuguesa en el Campeonato de Europa Sub-21. Su progresión llamó la atención del PSG, que lo fichó en junio de 2022 por unos 41 millones de euros, más del doble de los 20 millones que, al parecer, el Wolverhampton habría pagado por el jugador un año antes.
El comienzo de una nueva era en París
Vitinha conquistó su primer título con el PSG nada más debutar, en la victoria por 4-0 sobre el Nantes en el Trophée des Champions. Y comenzó su andadura en el club por todo lo alto: acertó los 43 pases que intentó, terminando el partido con un impresionante porcentaje de acierto del 100 %.
A pesar de una primera temporada difícil, en la que aún no tenía garantizada la titularidad y se enfrentaba a una fuerte competencia de jugadores como Carlos Soler, Renato Sanches y Fabián Ruiz, Vitinha mantuvo buenas actuaciones en el centro del campo y fue clave en la conquista del undécimo título de la Ligue 1 del PSG, en 2023.
La asociación clave para el éxito
Su rendimiento mejoró aún más después de que Luis Enrique sustituyera a Christophe Galtier al frente del equipo, en julio de ese año.
"No veo a ningún centrocampista mejor que Vitinha en ningún equipo del mundo" —Luis Enrique
Desde entonces, Vitinha se ha convertido en una pieza tan importante para los éxitos del PSG como el propio Enrique.
El centrocampista portugués ya ha elogiado en varias ocasiones al entrenador, afirmando: "Además de ser un entrenador excelente desde el punto de vista técnico y táctico, es una persona fantástica, y me siento muy a gusto a su lado". (UEFA)
Y la admiración es mutua. El experimentado técnico español, que ya ha dirigido equipos con estrellas como Lionel Messi, Neymar y Luis Suárez, tampoco escatimó elogios hacia Vitinha: "No veo a ningún centrocampista mejor que Vitinha en ningún equipo del mundo. Puede que me equivoque, pero rara vez me equivoco". (Mais Futebol)
El director de orquesta del PSG campeón
En total, el portugués ya ha conquistado 14 títulos con el PSG, incluidos cuatro títulos consecutivos de la Ligue 1 -con presencia en tres Equipos del Año-, dos Copas de Francia, cuatro Trophées des Champions y la primera Copa Intercontinental de la FIFA ganada por el club, en la que fue elegido Mejor Jugador del Torneo.
Pero el trofeo más importante llegó en 2025, cuando Vitinha ayudó al PSG a conquistar la primera Liga de Campeones de su historia -hazaña que repetiría en 2026, por segundo año consecutivo-.
Seleccionado para tres Equipos de la Temporada consecutivos de la Liga de Campeones, Vitinha ayudó a convertir al PSG en uno de los equipos más temidos del fútbol mundial. En el centro del campo, actúa como el 'metrónomo' del equipo, controlando la posesión del balón y marcando el ritmo que conecta una defensa sólida con un ataque letal.
En la final de este año, en la que el PSG revalidó el título de la Liga de Campeones frente al Arsenal, campeón de la Premier League, Vitinha volvió a ser protagonista. Elegido mejor jugador del partido, el exjugador del Oporto fue quien más tocó el balón en el encuentro, con 105 toques, y completó 141 pases, con un 94 % de precisión. Fue el mayor número de pases registrado jamás por un jugador en una final de la Liga de Campeones desde que se empezaron a recopilar las estadísticas, en 2004 -una marca que solo había alcanzado Xavi en la final contra el Manchester United, en 2011-.
Esta actuación también amplió el récord de Vitinha de pases acertados en una sola temporada de la Liga de Campeones. En total, fueron 1.589, superando la marca anterior de Xavi, de 1.299 pases, registrada en la temporada 2012-13.
El propio Xavi, uno de los centrocampistas más respetados de su generación y siete veces nominado al premio Ballon d’Or, declaró recientemente: "Estoy encantado con Vitinha. Por la forma en que controla el juego, recorre todo el campo y no pierde el balón". (Jornal de Notícias)
En 191 partidos con el PSG, Vitinha se ha consolidado como una pieza fundamental del equipo: un centrocampista inteligente y versátil, extremadamente sereno bajo presión. A pesar de medir solo 1,72 m, compensa su falta de imponente presencia física con su capacidad para participar en todas las fases de la construcción de las jugadas, proteger el balón y acelerar la transición de la defensa al ataque.
Las cifras ayudan a explicar su impacto. Además de los 27 goles y 22 asistencias con el club, Vitinha ya ha dado 1.667 pases en el último tercio del campo, 464 de ellos dentro del área, y ha creado 212 ocasiones de gol, lo que demuestra su calidad técnica y su visión de juego.
El cerebro de la selección portuguesa
Esas mismas características también se reflejan en sus actuaciones con la selección portuguesa. Vitinha ayudó a Portugal a conquistar su segundo título de la Liga de Naciones de la UEFA el año pasado y fue uno de los pilares del centro del campo en el Mundial de este año, a pesar de la eliminación ante España en octavos de final.
En el debut de Portugal en la competición de este año, un empate a 1-1 con la República Democrática del Congo, Vitinha completó 121 pases en los 83 minutos que estuvo sobre el terreno de juego , la cifra más alta jamás registrada por un jugador que haya disputado menos de 90 minutos en un partido del Mundial desde que se empezaron a recopilar las estadísticas, en 1966.
Tanto en ese partido como en el siguiente (una goleada por 5-0 sobre Uzbekistán), fue el jugador que más tocó el balón sobre el terreno de juego.
Ya en el tercer partido de la fase de grupos, el empate a 0-0 con Colombia, Vitinha acertó los 54 pases que intentó, terminando el partido con un 100 % de precisión.
"Vitinha es uno de los mejores centrocampistas del mundo, si no el mejor" — Luka Modrić
A pesar de no haber disputado ni un solo partido completo en el Mundial, el centrocampista terminó el torneo con 394 pases acertados y un 95 % de precisión. De ellos, 68 se produjeron en el último tercio del campo, lo que demuestra su constante búsqueda de espacios y oportunidades para sus compañeros.
Sus actuaciones fueron fundamentales para la eliminación de Croacia en la fase eliminatoria, equipo liderado por uno de los mayores ídolos de Vitinha en el fútbol: el veterano Luka Modrić, de 40 años. El ganador del premio Ballon d’Or de 2018 declaró recientemente: "Vitinha es uno de los mejores centrocampistas del mundo, si no el mejor". (Sports Illustrated)
Y Modrić no es, ni mucho menos, el único que piensa así.
De promesa a referente mundial
Vitinha ha recorrido un largo camino desde aquellos tiempos en los que fue cedido por el Oporto para ayudar al club a hacer frente a sus dificultades económicas y posteriormente devuelto por los Wolves tras una discreta etapa en Inglaterra. Hoy en día, se encuentra entre los diez jugadores más valiosos del planeta y es una pieza fundamental tanto para su club como para su selección.
Nada de esto ha sucedido por casualidad. Ha sido fruto de la determinación, la dedicación y mucho trabajo.
Como explica Enrique: "Es bueno tener a un jugador como Vitinha. Le encanta jugar al fútbol y quiere entrenar duro todos los días. A veces, incluso tengo que pedirle que se calme". (Record)
Es precisamente esa voluntad de seguir trabajando, día tras día, para mejorar y perfeccionar su juego lo que ha situado al portugués entre los mejores centrocampistas del mundo.
"Estoy muy contento con todo lo que he conseguido aquí, en el París Saint-Germain. Espero seguir por este camino, siempre hacia adelante" —Vitinha
El propio Vitinha reconoce lo mucho que ha evolucionado a lo largo de esta trayectoria, marcada por altibajos, retos y logros. Al reflexionar sobre su paso por el PSG, Vitinha valora todo lo que ha conseguido, pero deja claro que su mayor satisfacción reside en la persona y en el jugador en el que se ha convertido, sabiendo que este proceso aún está lejos de terminar: "Sería un error enorme si no hubiera crecido y mejorado en muchos aspectos a lo largo de estos cuatro años en París, tanto como persona como jugador. Si me preguntas cómo era el Vitinha de 2022 en comparación con el de ahora, siento que he evolucionado en ambos sentidos, y estoy contento con ello. Guardo con mucho cariño los títulos que he ganado con el club, pero, para mí, aún más importante es en lo que me he convertido y en lo que sigo convirtiéndome, porque se trata de un proceso. Estoy muy contento con todo lo que he llegado a ser aquí, en el París Saint-Germain. Espero seguir por este camino, siempre hacia adelante". (UEFA)
En el podio del «Ballon d'Or»
El año pasado, en su primera nominación al premio «Ballon d’Or», quedó en tercer lugar en la votación, solo por detrás de su compañero en el PSG, Ousmane Dembélé, ganador del premio, y de Lamine Yamal, del Barcelona, que quedó en segundo lugar.
Al ser preguntado por los principales candidatos al premio de este año, Vitinha prefirió dejar de lado su propia temporada para elogiar a sus compañeros del PSG. Para él, lo más justo sería que un jugador del club se llevara el Ballon d'Or: "Para mí, sería justo que un jugador del PSG se llevara el Ballon d’Or este año. Podría ser Khvicha Kvaratskhelia, que ha tenido una temporada increíble, sobre todo en la Liga de Campeones. Podría ser Ousmane Dembélé, que ha cuajado otra gran temporada. O incluso Fabián Ruiz, que lo ha ganado todo. Para mí, sería uno de esos tres. Espero y deseo que un jugador del PSG gane el Ballon d'Or". (TNT Sports BR)
Esta declaración resume bien el espíritu colectivo que ha caracterizado los últimos años del PSG y del propio Vitinha.
Tras una temporada en la que ha adquirido aún más protagonismo, la estrella portuguesa ha querido destacar a sus compañeros. Al mismo tiempo, sus palabras ponen de manifiesto la gran importancia que ha adquirido en el equipo: más allá de destacar a nivel individual, Vitinha se ha convertido en una pieza fundamental para que todo el equipo juegue mejor.
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