El Mundial se acerca a su punto álgido. El debate en torno al ganador del Ballon d'Or se está caldeando. Pero la lucha por el trofeo individual más prestigioso del fútbol no comenzó en junio. Todo empezó en agosto de 2025, al inicio de la temporada de clubes. Pero, ¿es realmente necesario jugar en un equipo europeo para ganar el Ballon d'Or?
Para responder a esa pregunta, un poco de historia. Creado en 1956 por France Football, el Ballon d'Or premiaba originalmente al mejor jugador europeo que jugara en una liga europea. Eso duró hasta 1995, cuando el trofeo se internacionalizó, aunque seguía estando reservado a los jugadores que jugaran en una liga europea. Pero desde 2007 ya no hay restricciones: el Ballon d'Or premia al mejor jugador del mundo, y punto.
¡1 de cada 18 en la categoría masculina, 1 de cada 7 en la femenina!
Hemos analizado las últimas 18 ediciones para ver si es realista que un jugador aspire al Ballon d'Or sin jugar en Europa. Kaká en 2007, Cristiano Ronaldo en 2008, Lionel Messi en 2009: todos ellos ganaron la Liga de Campeones de la UEFA ese año, considerada a menudo como la competición de clubes más importante. Luka Modrić, Karim Benzema, Rodri, Ousmane Dembélé: todos ellos jugaban en Europa en el momento de su coronación.
Solo un jugador residía fuera de Europa cuando levantó el Ballon d'Or: Lionel Messi en 2023. En el momento de la 67.ª ceremonia, el 30 de octubre de 2023, el argentino ya jugaba en el Inter de Miami. El ocho veces ganador se convirtió así en el primer ganador masculino en representar a un club no europeo.
No obstante, hay que matizar esto, ya que, desde 2022, el Ballon d'Or se evalúa en función de la temporada (del 1 de agosto al 31 de julio) y no del año natural. Esto significa que, en lo que respecta a la categoría de clubes, nuestro jurado basó su valoración en las actuaciones de Messi con el París Saint-Germain, el club que el recién coronado campeón del mundo abandonó en el verano de 2023.
Sí, es totalmente posible ganar el Ballon d'Or sin jugar en un club europeo. Simplemente parece más difícil a la luz de la historia, pero la victoria de Messi en 2023 y la creciente fortaleza de ciertas ligas fuera de Europa están cambiando las reglas del juego.
En el ámbito femenino, una jugadora lo ha conseguido: Megan Rapinoe (Seattle Reign FC) en 2019. Nada es imposible cuando se trata del Ballon d'Or. Cualquiera, independientemente de la liga en la que juegue, puede, técnicamente, aspirar a él. Quizá aún más durante una temporada de Mundial.