El regreso inesperado
Esta semana en Miami, la leyenda brasileña Ronaldinho —que se encuentra en Estados Unidos siguiendo el Mundial de 2026— sorprendió al mundo del fútbol al ser anunciado oficialmente como nuevo fichaje del Ravenna, club de la tercera división italiana.
El astro, campeón del Mundial de 2002 con Brasil, fue nominado en seis ocasiones al premio «Ballon d’Or» entre 2002 y 2007 y llegó a ganar el galardón en 2005, el año anterior a su papel decisivo en la campaña que llevó al Barcelona a su primer título de la Liga de Campeones en 14 años.
El anuncio llamó la atención por varios motivos.
En primer lugar, porque Ronaldinho llevaba casi una década oficialmente retirado. Su última etapa en el fútbol profesional había sido en el Fluminense, en 2015, donde disputó pocos partidos.
Después de eso, entre 2016 y 2017, el «Mago» dio un giro inesperado a su carrera al disputar torneos de fútbol sala en la India —con el Goa 5’s y después con los Delhi Dragons— antes de confirmar su retirada definitiva en enero de 2018, a los 37 años.
Ahora, ocho años después de aquel anuncio, a los 46 años y más de una década desde su último partido como profesional, ha sorprendido al volver a los terrenos de juego para jugar con el Ravenna, club conocido como «I Giallorossi» (los amarillos y rojos).
Para un jugador que brilló en gigantes europeos como el Barcelona, el Milán y el París Saint-Germain, y también en gigantes brasileños como el Flamengo, el Grêmio y el Fluminense, la decisión de fichar por un modesto club italiano —y más aún tras su retirada— resulta, como mínimo, inesperada.
Un club en reconstrucción
El Ravenna, con sede en la ciudad del mismo nombre, en la región de Emilia-Romaña, al norte de Italia, se fundó en 1913 y actualmente milita en la Serie C, la tercera división del país. Aunque en el pasado ya compitió en la Serie B —la segunda división italiana—, el club nunca logró alcanzar la élite del fútbol italiano y lleva casi 20 años sin ascender más allá de la Serie C.
A lo largo del tiempo, el Ravenna ha atravesado graves dificultades financieras y administrativas, llegando incluso a declararse en quiebra en 2012. Desde entonces, sin embargo, está viviendo un proceso de reconstrucción más sólido, ha vuelto a estabilizarse en la Serie C y ahora intenta dar un paso adelante hacia la segunda división, impulsado por nuevas inversiones y una mayor visibilidad.
Impacto dentro y fuera del campo
La llegada de Ronaldinho se considera, en gran medida, una jugada estratégica dentro de esta nueva etapa del club. El presidente Ignazio Cipriani celebró el acuerdo: «Fichar a Ronaldinho es algo extraordinario para el club. Era mi ídolo y su impacto en el fútbol va mucho más allá de lo que hizo dentro del campo». (ESPN)
El entrenador Andrea Mandorlini reconoce que el fichaje es una decisión de marketing inteligente para atraer atención e inversión al club, y afirma: «Con Ronaldinho, estamos destinados a volver a ser el centro de todas las miradas. Por supuesto, a día de hoy no sé ni puedo cuantificar cuál será su presencia real, pero todo el mundo está hablando de ello». (Terra)
Como parte de la campaña de marketing, el club ya ha puesto a la venta en Internet una camiseta especial de Ronaldinho.
Sin embargo, la duda sobre la participación de Ronaldinho en los partidos sigue sin resolverse, algo que el vicepresidente del Ravenna, Ariedo Braida, dejó en el aire: «Es un jugador mágico y tendrá su contrato. Es un gran logro para nosotros. ¿Jugará a los 46? Depende, pero digamos que tendrá su contrato». (ESPN)
Cipriani, sin embargo, parece más optimista sobre la posibilidad de que Ronaldinho vuelva a los terrenos de juego, y afirma: «La idea es que marque su último gol como profesional con el Ravenna. Queremos llevar al Ravenna a la Serie A. Es un club conocido en todo el mundo y creo que será una gran fiesta cuando Ronaldinho esté allí». (GE)
Aunque Ronaldinho no es un desconocido en Italia —habiendo sido una pieza clave en la plantilla del Milan durante más de dos años—, el estadio Bruno Benelli será, con diferencia, el estadio más pequeño que Ronaldinho tendrá como sede a lo largo de su carrera: el estadio del Ravenna tiene poco más de 12 000 localidades. En comparación, en San Siro jugó ante hasta 80 000 aficionados.
Aun así, las cifras parecen pasar a un segundo plano: Ronaldinho llega ilusionado con la oportunidad de volver a calzarse las botas.
Nostalgia por los campos
Esta transición es algo con lo que, claramente, ha estado lidiando a lo largo de los años.
En 2022, llegó a decir que estaba completamente satisfecho con su retirada: «Terminé mi carrera plenamente realizado. He ganado todos los títulos posibles, tanto a nivel individual como colectivo. Solo tengo que dar las gracias a Dios. Si me hubiera faltado algo, no habría parado, habría seguido jugando hasta conseguirlo (risas)». (ESPN)
Estas palabras, sin embargo, contrastan en parte con lo que diría un año después, cuando dejó entrever cierta nostalgia por el fútbol: «El vestuario es un lugar maravilloso. Pasas mucho tiempo allí, donde ocurre todo, las charlas… y jugar de verdad, con el estadio lleno, esas cositas se echan de menos». (ESPN)
Ahora, al poder por fin saciar esas ganas de volver a pisar el césped, Ronaldinho celebra: «Estoy deseando volver a bailar con el balón [...] El fútbol siempre ha sido una fuente de alegría para mí y quiero llevar ese mismo espíritu al Ravenna». (ESPN)
Con ello, se convierte —como era de esperar— en el jugador más veterano del equipo con diferencia, superando al portero Giacomo Poluzzi, de 38 años.
Un hito histórico
Este cambio de aires convierte también a Ronaldinho, de entre los cuatro brasileños que han ganado el premio «Ballon d’Or», en el que se ha retirado definitivamente a una edad más avanzada.
Ronaldo fue el ganador brasileño del premio «Ballon d’Or» que se retiró antes. Ganador del premio en 1997 y 2002, puso fin a su carrera en 2011, a los 34 años.
Kaká, ganador en 2007, se despidió del fútbol en 2017, a los 35 años.
Por su parte, Rivaldo, ganador en 1999, tuvo una trayectoria mucho más larga y no colgó las botas hasta 2015, a los 43 años.
Ahora, a sus 46 años, Ronaldinho los supera a todos como el brasileño ganador del «Ballon d’Or» que más tiempo ha permanecido en activo en el fútbol profesional.
El paralelismo con Rivaldo
Existen algunas similitudes notables entre Rivaldo y Ronaldinho: los dos brasileños ganaron la Copa del Mundo de 2002 y el «Ballon d'Or», y ambos jugaron profesionalmente hasta pastos de los 40 años.
Cabe destacar que la carrera de Rivaldo también le llevó a destinos más insólitos en su recta final.
El centrocampista ofensivo jugó en el Bunyodkor, de Uzbekistán, entre 2008 y 2011, y también militó en el Kabuscorp, de Angola, en 2012.
En ciertos aspectos, la trayectoria de Rivaldo en esos clubes puede servir de inspiración para Ronaldinho.
Durante sus dos temporadas en Uzbekistán, conquistó tres títulos nacionales y dos copas nacionales, marcando 42 goles en 76 partidos. En 2009, llegó a ser el máximo goleador de la liga, con 20 goles.
También dejó huella en Angola, con 18 goles en 21 partidos, a pesar de haber jugado en el Kabuscorp solo durante unos meses.
Por otro lado, esa misma etapa le trajo problemas fuera del terreno de juego, con disputas económicas relacionadas con el impago de salarios en ambos clubes.
Qué se puede esperar en el Ravenna
Ahora queda por ver qué tipo de impacto puede tener Ronaldinho en el Ravenna.
Lo cierto es que siempre ha tenido la capacidad de llevar su magia allá por donde ha pasado. A lo largo de su carrera, el mago del regate ha marcado 235 goles y ha conquistado una amplia colección de trofeos, entre los que se incluyen la Liga de Campeones, el Mundial y el propio «Ballon d’Or».
En estos momentos, el Ravenna ocupa la tercera posición del Grupo B de la Serie C italiana, con 73 puntos, por detrás del Arezzo (80) y del Ascoli (77).
Ronaldinho: su carrera (por clubes) en cifras