A mediados de 2011, el fútbol femenino cambió para siempre. La Selección de Japón conquistó el Mundial de Alemania en una epopeya capitaneada por Homare Sawa.
Aquella generación de las 'Nadeshiko' demostró que el pase preciso, la disciplina y la lectura del juego podían someter a potencias físicamente superiores.
Sin embargo, el retiro de las máximas referentes de esa Copa del Mundo dejó un vacío monumental en el fútbol femenino japonés.
Tocaba barajar de nuevo y encontrar a una jugadora capaz de recoger el testigo y sostener la identidad nipona en el fútbol moderno.
La heredera
Quince años después de dicha hazaña mundialista, podemos decir que Japón ha encontrado a la heredera perfecta: Yui Hasegawa.
Afianzada como el motor del Manchester City y nominada al Ballon d'Or 2026, la centrocampista mantuvo viva la esencia del fútbol de su país.
Pero, ¿quién es verdaderamente Yui Hasegawa?
La paradoja de los 1,57 metros en la liga más física
En 2021, la llegada de una futbolista japonesa a la Barclays WSL británica despertaba más dudas que certezas.
La liga inglesa es reconocida por ser física e intensa. Allí, el choque corporal y el despliegue atlético suelen marcar la diferencia.
Sin embargo, con apenas 1,57 metros de estatura, Yui Hasegawa desmontó cualquier prejuicio desde sus primeros partidos con el West Ham.
Desde sus inicios en el fútbol japonés, la futbolista de 29 años destacó como mediapunta creativa tradicional. Era la encargada del último pase.
En lugar de chocar contra rivales que la superaban en envergadura, ella apostaba por su inteligencia táctica y distribuía el juego con serenidad.
Su capacidad para recibir perfilada, girar en espacios reducidos y anticipar los tiempos le permitió adueñarse de la zona de creación sin depender de la fuerza.
De enganche clásico a pivote defensivo
Años después, pasó al Manchester City, donde fue protagonista de una transformación táctica pocas veces vista en la élite del fútbol europeo.
El sistema táctico del elenco mancuniano provocó que se reconvirtiera a la posición de mediocentro de contención.
"La gente me ve como una jugadora de ataque, pero también quiero que me conozcan por mi defensa y mi imprevisibilidad", declaró en 'Sky Sports'.
Esta transformación le permitió convertirse en una jugadora completa, técnicamente sólida, capaz de ser protagonista tanto en ataque como en defensa.
Incluso, ella misma declaró que sus referentes dentro del campo son Ronaldinho y Andrés Iniesta, dos estrellas que supieron revolucionar el juego.
Hoy en día, Hasegawa dicta el ritmo del Manchester City, recupera balones gracias a un sentido de la ubicación privilegiado y distribuye el juego con una limpieza impresionante.
Es el mejor ejemplo de centrocampista todoterreno en el fútbol moderno.
El legado de Sawa y la conquista de Asia
Esa madurez futbolística alcanzó su punto máximo con la Selección de Japón.
Al liderar a las 'Nadeshiko' hacia el título en la Copa Asiática 2026, Hasegawa hizo honores al legado de Homare Sawa y devolvió a su país a la cúspide continental con una exhibición de jerarquía y juego colectivo.
Brillar cada fin de semana en la exigente liga inglesa con el City y coronarse campeona de Asia con su país completaron una temporada perfecta.
Su nominación al Ballon d'Or 2026 premia su año, pero también consagra a la jugadora que demostró que la inteligencia táctica sigue siendo clave en el fútbol mundial.