Pedri, varias veces nominado al Ballon d'Or, sabe lo que hace falta para ganar un gran torneo con la selección. Hace dos años, esta sensación de 23 años desempeñó un papel fundamental en el triunfo de España en la Eurocopa, hasta que una lesión le dejó cruelmente fuera de las últimas jornadas.
Sabe lo importante que es estar totalmente concentrado en la tarea que tiene entre manos, sin distracciones indeseadas.
Así pues, con el Mundial a la vuelta de la esquina, el centrocampista consideró necesario esta semana poner fin a las persistentes especulaciones sobre su futuro en declaraciones a Televisión Canaria, una cadena regional de las Islas Canarias.
Cuando se le preguntó por sus aspiraciones a largo plazo, el jugador habló con una autoridad tranquila y decidida, diciendo:
"Jugar en el Barça es lo mejor que hay. Es lo que soñaba de niño y no lo voy a cambiar ahora por nada".
Por si esto no fuera lo suficientemente rotundo para acabar con los rumores sobre un posible fichaje por el Manchester City este verano, Pedri reflexionó sobre su vínculo indisoluble con el club, recordando cómo su abuelo fundó un club de aficionados del Barcelona, una institución que más tarde pasó a manos de su padre.
"Ojalá siguiera vivo y pudiera vivir todo lo que está viviendo su nieto", compartió con emoción.
La clara implicación aquí es que el azulgrana lo lleva en la sangre, y continuó describiendo su implicación diaria con el club como un 'sueño hecho realidad'.
Ampliando esta idea, Pedri reveló que sigue acudiendo a recibir tratamiento incluso en sus días libres.
Curiosamente, para ser un joven tan venerado por sus habilidades excepcionales, la estrella admitió con franqueza que aún no era un jugador completo, refiriéndose a sus estadísticas desde que debutó en el primer equipo del Barça con solo 18 años:
"Creo que tengo que mejorar mi número de goles y asistencias para ayudar al equipo en ese sentido. Lo digo todos los años; sé que tengo que hacerlo".
Para que conste, ha acumulado 61 participaciones en goles en 246 partidos con la camiseta azul y roja, una cifra que seguirá aumentando a medida que dispute el resto de su carrera en el Camp Nou.