Menudo contraste. Tras la desconcertante facilidad con la que «Les Bleus» llegaron a las semifinales del Mundial, ver cómo España los dominaba de forma tan contundente supuso toda una sorpresa para el público de Dallas el martes por la noche. Sí, Francia, tan sólida tanto en ataque como en defensa a lo largo de todo el torneo, se vino abajo ante España a las puertas de su tercera final consecutiva. Y no hubo color.

España, que controló el partido de principio a fin, aprovechó su ventaja con un penalti provocado por Lamine Yamal y transformado por Mikel Oyarzabal (22'), antes de ampliar la ventaja con una jugada colectiva rematada por Dani Olmo, el asistente, y Pedro Porro, el goleador (58'). Francia, por su parte, nunca pareció capaz de crear ocasiones. La frustración es inmensa para los hombres de Didier Deschamps. Pero su participación en el torneo seguirá siendo emocionante.

Un ataque para la historia

El trío ofensivo formado por Ousmane Dembélé, ganador del premio «Ballon d'Or» de 2025, Kylian Mbappé, nominado en ocho ocasiones, y Michael Olise, nominado en una ocasión, será recordado durante mucho tiempo como una sensacional línea de ataque. Y en defensa, nada parecía poner en aprietos a este equipo. Su trayectoria en el torneo así lo demuestra.

Francia había comenzado su Mundial por todo lo alto, con una contundente victoria por 3-1 sobre Senegal gracias a la primera dobleta de Kylian Mbappé. Esa intensidad se mantuvo frente a Irak, a quien Les Bleus vencieron por 3-0, con otro doblete de Mbappé. El capitán pasó entonces a ser asistente, propiciando un hat-trick de Ousmane Dembélé en el último partido de la fase de grupos, en el que el actual ganador del premio «Ballon d'Or» se lució ante Noruega (4-1).

Una racha invicta hasta las semifinales

A Suecia tampoco le fue mejor en octavos de final (3-0), derrotada por el tercer doblete de Mbappé en el torneo. Michael Olise incluso contribuyó con su quinta asistencia del torneo. Menos prolífico de cara al gol y más descoordinado, el partido de octavos de final contra Paraguay (1-0) no impidió que Mbappé marcara, desde el punto de penalti, tras una falta sobre Désiré Doué, que en su día fue nominado al «Ballon d'Or» y al Trofeo Kopa.

Por último, en cuartos de final, Francia dominó a Marruecos sin forzar el juego y sin dar nunca la impresión de estar en apuros (2-0). Kylian Mbappé, a pesar de fallar un penalti en la primera parte, logró marcar el primer gol, antes de que Ousmane Dembélé duplicara la ventaja. Sí, esta selección francesa parecía intocable. Seguirá siendo un recuerdo inconcluso, pero mágico.