Acabando con la sombra de diez años en Oslo

Durante una década, la corona europea se mantuvo dolorosamente fuera del alcance de Ewa Pajor. Tras sufrir la derrota en cinco finales de la Liga de Campeonas Femenina de la UEFA —cuatro con el VfL Wolfsburgo en 2016, 2018, 2020 y 2023, y una quinta en 2025 durante su temporada de debut con el FC Barcelona contra el Arsenal—, el destino parecía burlarse de su incansable dedicación.

Sin embargo, en una fría noche de mayo de 2026 en Oslo, la delantera polaca reescribió su destino. Tras cuajar una actuación digna de la mejor jugadora del partido, con un implacable doblete en la segunda parte y una asistencia en los últimos compases de la victoria por 4-0 del Barcelona sobre el OL Lyonnes, Pajor levantó por fin el trofeo de plata que había perseguido durante diez largos años.

De los muros de la granja al dominio continental

El camino de Pajor hacia la cima del fútbol europeo tiene sus raíces en la humildad y la imaginación. Al crecer cerca de la pequeña localidad polaca de Uniejów, pasó su infancia ayudando a sus padres en su granja mientras soñaba con estadios más grandiosos. A falta de campos adecuados, dibujaba con tiza unos postes de portería imaginarios en las paredes de ladrillo para practicar su remate.

Esa obsesión infantil floreció en el Medyk Konin, donde debutó en la máxima categoría con tan solo 15 años marcando dos goles, antes de fichar por el Wolfsburgo, uno de los grandes clubes alemanes, en 2015. A lo largo de nueve espectaculares temporadas en Alemania, marcó 136 goles en 196 partidos, consolidándose como una de las delanteras más letales a la hora de romper la defensa en el fútbol femenino.

La pieza que le faltaba al Barcelona

Cuando el Barcelona fichó a Pajor en el verano de 2024, buscaba un auténtico referente en el área: una número nueve letal capaz de convertir su fascinante juego de construcción en goles seguros. La internacional polaca respondió con una regularidad histórica. Tras alzarse con el Trofeo Gerd Müller en la ceremonia de los Premios Ballon d'Or»de 2025 con 43 goles en su año de debut, elevó aún más su nivel de juego en la temporada 2025/26.

Con un total de 33 goles y siete asistencias en todas las competiciones, Pajor terminó como máxima goleadora de la Liga de Campeones con 11 tantos, marcando en todas y cada una de las rondas eliminatorias, desde los cuartos de final hasta la gran final en Oslo.

Una inspiración reconocida en la escena mundial

Más allá de sus asombrosas cifras, la ética de trabajo y la humildad de Pajor le han valido grandes elogios tanto de sus compañeras como de sus entrenadores. Aitana Bonmatí la calificó como "una de las mejores profesionales" que ha conocido jamás, mientras que la seleccionadora de Polonia, Nina Patalon, destacó su papel como icono transformador para las jóvenes de su país natal.

Ahora, entre las principales candidatas al premio Ballon d'Or de 2026, Pajor ya no se encuentra a la sombra de las finales perdidas. La niña que en su día jugaba al balón contra las paredes de las granjas se ha ganado a pulso un lugar en el centro del escenario más importante del fútbol.