Ángel Di María, uno de los zurdos más talentosos y determinantes de las últimas décadas, recibió en exclusiva al equipo de ballondor.com en Arroyo Seco, el centro de entrenamiento de su querido Rosario Central.
Lejos del vértigo de las grandes capitales europeas, pero con la misma pasión de siempre, ‘Fideo’ reflexiona sobre su regreso al fútbol sudamericano y la felicidad que le genera competir en la Copa Libertadores con el club de sus amores.
A lo largo de una charla íntima, el campeón del mundo repasa los grandes hitos de una trayectoria. Desde el respaldo incondicional que recibió de José Mourinho en los momentos de incertidumbre, hasta la histórica conquista de La Décima con el Real Madrid y sus años dorados en el Paris Saint-Germain.
Además, nos regala un análisis fascinante en primera persona sobre el duelo de nuestra era: qué significa haber asistido y compartido vestuario con Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, los dos titanes que monopolizaron la disputa por el Ballon d'Or durante los últimos veinte años.
Con una paz interior envidiable, Ángel habla a corazón abierto sobre el rol vital de su familia y la psicología para sobreponerse a las críticas, su visión sobre la nueva generación de la Selección Argentina de cara al Mundial 2026 y cómo forjó su lugar en el podio histórico del fútbol de su país a base de resiliencia y goles legendarios.
Una entrevista imperdible con una estrella que le dio todo al fútbol y que hoy, simplemente, busca seguir siendo feliz con una pelota en los pies en su querido Rosario Central.
- Después de casi 20 años en la élite europea, volviste a casa. Y hoy nos recibís en Arroyo Seco. ¿Cómo estás viviendo este presente en Rosario Central?
Es un placer recibirlos en mi casa. Más que feliz, más que contento por todo lo que pasó desde el día que llegué hasta este momento. Sacando la futbolístico, en lo personal también. La familia... Todos adaptados al 100% en Rosario. No tengo otra palabra más que "felicidad" desde el día que llegué.
- ¿Es lo que te imaginabas el fútbol argentino?
Me lo esperaba diferente, pero para mí... Pensé que me iba a costar adaptarme, que me iba a costar todo eso porque lo veía en muchos jugadores cuando volvían. Pero la verdad que no.
Me adapté muy bien, el club estaba pasando un buen momento con jugadores de muchísima calidad. Todo eso me ayudó para que me adapte más rápido y me sienta más cómodo. Eso me ayudó muchísimo.
Si venís en un contexto donde el equipo no está bien, cuesta mucho más, pero eso no fue así... A mí se me hizo mucho más fácil.
- Jugaste Champions... Ahora te toca jugar Copa Libertadores... ¿Diferencias?
Hay que lograrla (risas). Es así, es igual. Uno sueña con las cosas grandes. Fue único para mí haber podido ganar y tocar la Champions. Cualquier jugador que va de Sudamérica a Europa sueña con lograr una Champions o algo importante. Yo tuve la posibilidad de lograrlo.
Hoy en día, jugar la Libertadores tanto para mí como para el club es algo increíble. Lo único que deseamos es poder lograrla.
- A lo largo de tu carrera, y también en la actualidad, te tocó convivir con las críticas... ¿Cómo fue sobreponerse a eso? ¿Y qué tan importantes fueron el psicólogo y la familia?
La familia es todo. El psicólogo me ayudó mucho a darme cuenta que los de afuera son de palo y que no existe nada más que yo adentro de una cancha de fútbol. Y la familia es el sostén que uno tiene.
En su momento, tenía a mi vieja (su madre). Y cuando empecé a convivir con Jorgelina, ella y las nenas fueron lo principal para que uno no caiga en esos momentos. A mí me vino muy bien.
Todo lo que pasé en su momento es parte del juego, parte del fútbol. Uno tiene que intentar adaptarse a eso. Si no te adaptás, perdés… Me di cuenta cómo eran las cosas. Al final, se dio vuelta y terminé yéndome por la puerta grande.
- Jugaste en clubes gigantes. Fuiste dirigido por entrenadores gigantes. Uno de ellos fue Mourinho. ¿Qué podés contarnos de él? ¿Cómo era trabajar con Mourinho?
Todo lo que soy hoy, me lo terminó dando Europa en el transcurso de los años. Fui aprendiendo de jugar con los mejores y de tener a los mejores entrenadores que te exijan al máximo. Jugar competiciones importantes como la Champions te hace crecer un montón.
Yo terminé de ser quién soy gracias a los jugadores que tuve al lado y, también gracias a Mourinho, que fue quien me bancó en un momento en el que no me habían salido las cosas.
Fui de muy chico al Mundial 2010, con Diego Maradona que también me bancó en todas, pero no me salieron las cosas...
Mourinho, al final, puso la cara por mí, quería que vaya igual (al Real Madrid), creía que iba a rendir... Y se terminó dando. Terminé rindiendo, en un gran nivel. A partir de ahí, empecé a crecer.
- Se cumplieron 12 años de La Décima, una Champions League importante en la historia del Real Madrid. ¿Qué recuerdos te quedan?
Era la Décima... Después el club siguió ganando, y eso es lindo, pero... La Décima era deseada. Era un número al que el club quería llegar, porque venía fracasando en instancias finales y no terminaba de lograrlo.
En esos días, antes de aquella final, notabas en Madrid que era el momento justo para ganar esa Champions. Y fue algo único, por todo lo que viví. Porque era la primera final. Era con el Real Madrid que, aunque algunos digan, es el club más grande del mundo.
Y poder lograrlo, con los jugadores que tenía al lado, fue algo muy lindo.
- En ese Real Madrid, compartiste equipo con Cristiano Ronaldo. Pero también jugaste con otro monstruo como Lionel Messi. ¿Qué comparativa podés hacer entre ambos?
Cristiano era trabajo puro, constante, día a día... Esforzándose siempre al máximo para poder igualar a Leo (Messi), que era todo natural, magia que le dio el de arriba.
El otro (Cristiano) era todo trabajo constante para poder equiparar e intentar también, por momentos, poder pasarlo. Por eso, ganó tantos Ballons d'Or también... Hubo un momento en el que se discutía si el Ballon d'Or iba para el que ganara la Champions o para el que hacía más goles que el otro.
Después, los dos estaban muy parejos, cada uno con sus cosas. Pero, con lo que respecta al trabajo, Cristiano es una cosa increíble.
- ¿Qué diferencias encontrás entre ellos dos?
Para mí, son los dos mejores de la historia en esta época, ¿no?. Después, está Diego, también... Pero, entre ellos dos, la diferencia es lo que ganó uno y el otro.
Para mí, Leo es más que Cristiano porque tiene lo que es natural, no tiene nada que sea de trabajar constantemente para poder equiparar o igualar a otro.
Con los dos, tuve la mejor relación, y también los asistí a los dos. Fue algo único. Lo mejor que me pudo haber pasado es haber jugado con dos personas que estuvieron peleando el Ballon d'Or en los últimos 20 años.
- En este año de Mundial, ¿crees que alguno puede ganar el Ballon d'Or?
Y… es normal... Al final y al cabo, no existe un Messi o un Cristiano, no existe más eso. Para mí, no va a existir una rivalidad tan grande como esa. Por eso, creo que si alguno gana el Mundial o es protagonista, tiene muchas chances...
"Messi es más que Cristiano porque todo lo que tiene es natural"
- El PSG está siendo protagonista en Europa con Luis Enrique. ¿Qué podés decirnos de tu etapa en París?
La época de París me deja recuerdos hermosos. Haber estado 7 años y ganar 18 títulos. Haber podido jugar con los jugadores que jugué... Que estén Neymar, Messi y Mbappé en el mismo equipo. Fueron años increíbles.
Desde que llegué con Ibrahimovic, hasta que me fui con Kylian ahí. Son recuerdos inolvidables. Fue algo único. Solo tengo palabras de felicidad y agradecimiento por todo lo que viví ahí.
- Se viene la Copa del Mundo y es inevitable preguntarte: ¿No te agarran ganas de estar?
No. Sinceramente, en las primeras convocatorias desde que decidí no ir más (a la Selección Argentina) sí que tenía esa sensación rara. Había tomado la decisión, pero tenía esa sensación rara de no estar en la convocatoria.
Pero fueron solo una o dos citaciones, después ya está... Ya me relajé, sabía lo que había decidido. Hasta el día de hoy, sigo con la misma decisión. Ya está, es la decisión tomada.
- Y en esta nueva faceta, ¿vas a viajar a Estados Unidos?
Me gustaría. Todavía no lo tengo decidido. Tengo que ver fechas acá (en el club), cuándo terminamos y cuándo tengo que volver. Las vacaciones que tengo... Pero, obviamente que me gustaría ir.
- ¿Cómo ves a la Selección Argentina de cara a este Mundial?
Yo creo que la camada nueva puede darle ese empujón a la camada vieja, que todavía tiene 28 o 29 años, tampoco son viejos... Creo que esa camada joven puede dar mucho, porque empuja, porque busca un lugar, porque quiere jugar...
Y termina, otra vez, pasando lo que dijo Scaloni siempre: el único indiscutible es Messi. Los demás juegan o no juegan. Y no solamente lo dijo. Lo dijo y lo cumplió. Como cuando puso a Enzo (Fernández) en el Mundial, que lo puso y se ganó la titularidad.
Ninguno tiene el puesto asegurado y eso hace que la rivalidad o la competencia ahí adentro sean al 100%, en cada entrenamiento, en la concentración, en el respeto. Eso hace que la Selección siga estando en el nivel que está.
- ¿A qué selecciones ves como candidatas para ganar el Mundial?
Últimamente, se sumaron varias por jugadores que fueron apareciendo... Francia es una de las candidatas porque sigue sacando jugadores y sigue estando en gran nivel. Y creo que España también puede dar que hablar, está en gran nivel, aunque hay que ver cómo llegan algunos jugadores que están lesionados.
Portugal es otra que tiene buenos jugadores... Con Joao Neves y Vitinha, que le dan un toque diferente al fútbol y hacen la diferencia. Hay 3 o 4 selecciones que van a competir.
- Hiciste goles en todas las finales, apareciste en momentos claves. Te lo pregunto de todo corazón: ¿Considerás que sos uno de los jugadores más importantes en la historia del fútbol argentino?
No sé, pasé por muchos momentos. Por momentos malos que uno tampoco se olvida. Son momentos en lo que fui bastante criticado, pero creo que esos goles marcaron mi paso por la Selección Argentina.
Y nada, haber hecho goles en tantas finales y haber participado en esos goles, te pone en un lugar importante de la historia de la Selección Argentina. Obviamente, no soy quién tiene que decirlo. Escuchás que algunos te ponen en el podio y para mí es un orgullo.
Uno intenta hacer todo para quedar en la historia. No es solamente pasar. La vida me terminó dando todo lo que tengo porque me gusta jugar al fútbol, porque lo hice de esa manera. Y si hoy estoy en ese podio de la historia, es porque me lo terminé ganando.
- El fútbol te dio todo, y vos le diste todo al fútbol. Cuando mires para atrás en unos años, ¿cómo te gustaría que el mundo y los hinchas recuerden a Ángel Di María?
Como soy. El chico humilde y tranquilo de siempre que le gusta jugar al fútbol y que es feliz con una pelota. Nada más.
- El otro día le escribiste a Jorgelina (su esposa): "Por más sueños juntos". ¿Qué sueños te quedan por cumplir en el fútbol?
Seguir disfrutando acá, en Rosario. Ir por la Libertadores. Ese es uno de los sueños que quería, porque el año pasado ya quería estar pero no pude volver por circunstancias que pasaron en Rosario. Había quedado esa espina.
Al final, volví y pudimos entrar en la Libertadores. Ahora estamos en un gran momento (su equipo clasificó a octavos de la Libertadores). Y cuando estás en un gran momento, uno sueña en grande. Central está haciendo todo para eso. Quiere volver a reforzarse para seguir estando a la altura.
Cuando escuchás a tu presidente que dice esas cosas y que ves el club está como está, que está peleando todas las competencias, te ilusiona y te da ganas de seguir soñando. Por eso, uno de los sueños es ese.
- ¿Hay Di María hasta...?
Ahora, hasta junio, porque se me termina el contrato y tengo que renovar ahora (risas). Si todo está bien, renovamos ahora. Creo que por un año más, vamos año a año, mientras me vaya sintiendo bien. Es lo principal.
Lo dije muchas veces, pasó con la Selección Argentina también. Sentía que era el momento de dejar porque venía una nueva generación. Lo dejé y me siento orgulloso de la decisión.
Acá es lo mismo, seguiré hasta que el cuerpo me diga: 'Basta, dejaste todo. Te podés ir tranquilo'. Y ahí tomaré esa decisión.
Soy feliz viniendo a entrenar, pasarla bien, reírte con los compañeros. A mí me gusta eso. Muchos de los que se retiran te dicen que se extraña eso. Y a mí me gusta eso. Soy feliz con una pelota, jugando.
No me gustan las pretemporadas porque no me gusta correr (risas). Si querés, corremos con pelota. Me gusta eso, soy feliz jugando al fútbol.
Todo lo que logré fue porque lo único que me interesó fue disfrutar, jugar y pasarla bien. Hubo momentos en que lo pasé muy mal, pero nunca dejé de disfrutar, de sonreír... Hay momentos buenos, hay momentos malos...
Pero cuando hay momentos buenos, hay que disfrutarlos cada vez más. Y hoy es uno de esos, por eso sigo disfrutando. Todo lo que logré es gracias a eso.