El regreso a la élite

Este sábado, 22 de agosto de 2026, fue un día memorable para el fútbol femenino brasileño.

El Vasco da Gama venció al Taubaté por 2 a 1 en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Serie A2 del Campeonato Brasileño Femenino. Como ya había ganado el primer partido por 2 a 0, el resultado confirmó el ascenso del club a la primera división.

En 2027, el Vasco, el club en el que la 'Reina' Marta dio sus primeros pasos en su carrera, volverá a la Serie A1.

El ascenso se produjo precisamente el fin de semana en el que el club celebró los 128 años de su fundación y los 103 años de historia de su fútbol femenino.

Las primeras páginas de la historia

Fundado en 1898, el Vasco formó su primer equipo femenino en 1923. El equipo estaba compuesto por socias y aficionadas del club, inspiradas en las «Camisas Negras», el famoso equipo masculino del Vasco que, ese mismo año, dejó huella por la lucha contra el racismo y por la conquista del Campeonato Carioca.

Ese primer equipo, llamado Sport Club Feminino Vasco da Gama, no estaba reconocido oficialmente en aquella época, pero siguió en activo hasta 1941, cuando el gobierno de Getúlio Vargas prohibió la práctica del fútbol femenino en Brasil.

El deporte no volvió a estar regulado ni reconocido oficialmente hasta 1983, más de 40 años después.

El Vasco, por su parte, retomó el fútbol femenino en la década de 1990, y volvió con fuerza. El club dominó el panorama nacional y conquistó cuatro títulos de liga a lo largo de la década, además de dar a conocer a algunas de las jugadoras más queridas del país, como Pretinha, Fanta, Cenira y Meg.

La llegada de la Reina

Fue en este contexto cuando, en el año 2000, una joven de tan solo 14 años llegó a Río de Janeiro.

Marta había recorrido más de 2.000 km desde la pequeña localidad de Dois Riachos, en Alagoas, con un objetivo claro: hacer pruebas para jugar en el Vasco da Gama, tras llamar la atención como una gran promesa mientras defendía los colores del Centro Sportivo Alagoano (CSA).

En el club, impresionó desde el principio con su talento fuera de lo común y fue acogida por la entrenadora Helena Pacheco, quien se convirtió en su mentora durante aquellos primeros años.

En 2001, Marta ganó el Campeonato Brasileño Sub-19 con el Vasco. Al año siguiente, con 16 años, fue convocada por primera vez para la selección brasileña y disputó la Copa del Mundo Sub-19, en Canadá, en representación del club.

A pesar de que Brasil quedó en cuarto lugar, Marta terminó como máxima goleadora de la competición, con seis goles, y además recibió el Balón de Plata como segunda mejor jugadora del torneo.

El final de una etapa memorable

Pero, a pesar de su ascenso meteórico, la vida distaba mucho de ser fácil para la joven promesa. En aquella época, el fútbol femenino aún ocupaba un espacio muy reducido en el deporte brasileño, y Marta lo sentía en carne propia. Como ella misma recordó: "En el Vasco, no cobraba un sueldo. Era una ayuda para gastos, lo mínimo de lo mínimo, para poder mantenerme en Río. Vivía en la residencia del club. Al principio, incluso llegué a vivir en casa de la gente que me ayudó a llegar a Río". (Museo del Fútbol)

Para empeorar las cosas, justo cuando Marta empezaba a destacar en Brasil con la camiseta del Vasco, el club disolvió su sección femenina por dificultades económicas.

Marta se quedó desolada: "Fue un momento bastante desesperante para mí, porque no quería volver a Alagoas. Quería seguir en el eje Río-São Paulo, donde la visibilidad era mucho mayor. Y me quedé sin saber qué hacer". (Museo del Fútbol)

Afortunadamente, Pacheco encontró un nuevo equipo para la joven estrella, y Marta continuó su carrera en el Santa Cruz, de Minas Gerais.

A partir de ahí, su carrera no hizo más que crecer. Tres veces nominada al premio Ballon d'Or, Marta conquistó importantes títulos tanto con sus clubes como con la selección nacional, entre ellos cuatro títulos consecutivos de la Damallsvenskan con el Umeå IK sueco y cuatro títulos del Campeonato Sudamericano Femenino. Además, es la máxima goleadora de la historia de la selección brasileña (tanto masculina como femenina), con 122 goles, y la máxima goleadora de la historia de los Mundiales, con 17 goles en la competición.

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Años de dificultades

La historia del fútbol femenino del Vasco, por su parte, fue mucho más turbulenta.

Tras su disolución en 2003, la sección femenina no volvió a funcionar hasta 2009. El Campeonato Brasileño Femenino se creó en 2013, treinta años después de la regulación del fútbol femenino en Brasil, mientras que la segunda división surgió unos años más tarde.

En 2016, el Vasco disputó por última vez la primera división. El descenso vino seguido de años de dificultades y, hace tan solo dos años, el club competía en la tercera división del fútbol brasileño.

Ahora, sin embargo, 2026 ha marcado una nueva etapa para el equipo. Tras años luchando por mantener un nivel de rendimiento constante, el Vasco está recuperando su lugar, impulsado por mayores inversiones y por campañas de recaudación de fondos destinadas al fútbol femenino.

Un vínculo que perdura

Marta, que hoy tiene 40 años, está considerada una de las mejores jugadoras de todos los tiempos. Actualmente juega en el Orlando Pride, de Estados Unidos, pero nunca ha olvidado al club que le ayudó a dar los primeros pasos de su histórica carrera.

Este mismo año, la sección de fútbol femenino del Vasco ha creado un «kit de bienvenida» para las nuevas fichajes y las jugadoras de la plantilla actual. El material repasa la historia del club e incluye un mensaje de la propia Marta, en el que recuerda sus tres años en el Vasco. Ese periodo también se conmemora en el museo del club, con fotos y documentos exclusivos.

Este mes, el equipo femenino del Vasco también visitó el «Memorial Rainha Marta», en Maceió, capital de Alagoas.

La conexión entre Marta y el Vasco, por lo tanto, sigue siendo tan fuerte como siempre.

Un nuevo capítulo

Ahora que el club ha vuelto a la élite del fútbol brasileño tras una década, surge la pregunta: ¿veremos surgir nuevas estrellas capaces de batir récords y forjar historias tan grandiosas como la de Marta?

Solo el tiempo lo dirá. Pero, si hay un ejemplo capaz de mostrar el potencial del Vasco para descubrir talentos e iniciar carreras extraordinarias, es precisamente la historia de la propia Marta.