Barbra Banda atraviesa el punto más alto de su carrera.

Convertida en la gran referente ofensiva del Orlando Pride y figura de la NWSL, la delantera zambiana recibió su tercera nominación consecutiva al Ballon d'Or.

Sin embargo, detrás de la goleadora letal que hoy domina las áreas, se esconde una trayectoria marcada por batallas complejas, decisiones valientes y un proceso de superación que estuvo a punto de frenar su carrera para siempre.

Esta es la historia de cómo una atleta logró transformar la adversidad en el combustible necesario para conquistar la élite mundial y convertirse en una de las máximas referentes del deporte en Zambia.

El origen en el ring y el salto al fútbol profesional

Antes de volcarse por completo al fútbol, Banda fue boxeadora profesional en el Oriental Quarries Boxing Promotions de Zambia.

Incluso, llegó a acumular un récord invicto de cinco peleas (cuatro por nocaut). Nadie quería pelear contra ella.

"No obstante, los boxeadores amateurs se negaban a pelear contra mí porque no tenía ni una sola derrota", recordó, en diálogo con 'BBC'.

Aquella joven Barbra entrenaba con escasos recursos en Zambia y combinaba sus dos pasiones: el fútbol y el boxeo.

Sin embargo, con la llegada del servicio militar en su país, tuvo que decidir lo mejor para su futuro y se inclinó por el balón.

"Lo tuve que pensar mucho. Me quedé con el fútbol porque el boxeo es una carrera corta. Elegí el fútbol porque creo que me llevará a otra parte. Si me concentro y juego como sé, creo que llegaré lejos", explicó.

Así fue como, en 2018, luego de tener una gran performance con la selección juvenil de Zambia en un torneo internacional, despertó el interés de los clubes europeos.

El EDF Logroñés le hizo una propuesta y Banda decidió aceptar para llevar su talento al norte de España. Fue el comienzo de todo.

En Logroño estuvo durante una temporada y media, hasta que decidió dar un salto económico en el fútbol chino. Banda ya podía vivir del fútbol. 

El rechazo de la CAF

Ya consolidada como figura del Shanghai Shengli y de la Selección de Zambia, le tocó vivir el episodio más amargo de su vida. 

En el verano de 2022, en el punto más alto de su proyección tras anotar dos hat-tricks consecutivos en los Juegos Olímpicos de Tokio, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) la excluyó de la Copa Africana de Naciones. 

¿Por qué? Sus niveles naturales de testosterona excedían los límites fijados por la entidad africana. Entonces, la Federación de Zambia decidió apartarla de la competición ante el riesgo de recibir sanciones.

De la noche a la mañana, una de las mejores delanteras del fútbol africano quedó inhabilitada para representar a su país.

Su carrera deportiva parecía derrumbarse...

La intervención de la FIFA

La marginación de Banda no duró para siempre gracias a un cambio de jurisdicción reglamentaria, cuando la FIFA asumió el control directo de las normativas de cara a la Copa Mundial Femenina de Australia-Nueva Zelanda 2023.

El organismo rector del fútbol mundial revisó el caso, actualizó sus marcos de elegibilidad para evitar la discriminación y autorizó su participación oficial con la Selección de Zambia. 

Al no haber cometido ninguna infracción de dopaje ni infracción disciplinaria, la FIFA determinó que Banda cumplía con los requisitos para competir en torneos FIFA y Juegos Olímpicos.

Su regreso a la escena internacional no pudo ser más contundente: lideró a Zambia en el Mundial de 2023 y anotó el gol número 1.000 en la historia de las Copas del Mundo Femenina.

Banda ya era un ejemplo de superación absoluta y se había convertido en una de las máximas referentes del deporte en su país.

La apuesta millonaria de la NWSL

Demostrado su valor en el escenario mundial, el Orlando Pride de Estados Unidos decidió apostar fuertemente por su talento en 2024.

La franquicia de la NWSL desembolsó 740.000 dólares al Shanghai Shengli para cerrar su fichaje, una cifra récord que redefinió el mercado global.

Banda pasó de ser excluida de una competencia, a transformarse en el segundo fichaje más caro de la historia del fútbol femenino.

Los 5 traspasos más caros en la historia del fútbol femenino

  1. Racheal Kundananji: Del Madrid CFF al Bay FC (2024) – 860.000$

  2. Barbra Banda: Del Shanghai Shengli al Orlando Pride (2024) – 740.000$

  3. Mayra Ramírez: Del Levante al Chelsea (2024) – 535.000$

  4. Tarciane: Del Corinthians al Houston Dash (2024) – 510.000$

  5. Keira Walsh: Del Manchester City al Barcelona (2022) – 470.000$

La inversión del club estadounidense tuvo frutos de inmediato, ya que Banda pudo demostrar todo su potencial en una liga de élite y ayudar en la conquista de títulos. 

Hoy, recibió su tercera nominación al Ballon d'Or de manera consecutiva (2024-2025-2026) y tiene su lugar asegurado entre las mejores delanteras del planeta.

El poder de nunca darse por vencido.