Nico Williams tocó el cielo con las manos en la Eurocopa 2024, coronándose como el MVP de la final y asombrando al planeta con la recordada dupla junto a Lamine Yamal. Incluso, fue nominado al Ballon d'Or luego de ese torneo.
Sin embargo, desde aquella noche de gloria, el extremo del Athletic Club no volvió a ser el mismo. Una inesperada seguidilla de lesiones lo ha perseguido como una maldición y le ha quitado regularidad.
Una traicionera pubalgia no le permitió tener continuidad: se perdió 18 partidos y, aunque intentó frenar en febrero para buscar tratamientos alternativos, nunca pudo recuperar el nivel eléctrico que supo mostrar.
A pesar de llegar con lo justo, Luis de la Fuente lo incluyó en la lista para la Copa del Mundo 2026 dándole minutos paulatinos en la fase de grupos. Pero los fantasmas regresaron en el cierre de la primera etapa ante Uruguay.
En un partido extremadamente físico, una durísima entrada de Nicolás de la Cruz en el descuento encendió todas las alarmas. El parte médico posterior confirmó los peores augurios: lesión muscular en el aductor derecho.
Esta situación pausó su progresión y obligó al seleccionador a rearmar el rompecabezas de cara al cruce por 16avos de final ante Austria, ya que Nico Williams recién estaría disponible para un hipotético cruce de octavos.
Sin embargo, lejos de esconderse tras el parte médico, el propio futbolista decidió romper el silencio y se encargó de explicar en primera persona cómo ha tenido que sobreponerse a este calvario físico.
La confesión de Nico Williams sobre sus lesiones
"Había días que no podía levantarme de la cama ni ir al baño ni entrenar, y muchas veces tenía que entrenar y jugar medicado", relató el extremo de 23 años, en una entrevista íntima con 'RTVE' en medio de la Copa del Mundo.
Su día a día no fue nada fácil, pero le ayudó a madurar. "Son situaciones de la vida que me tenían que tocar. Me ha pasado y me ha hecho crecer como persona y como profesional", reconoció Nico Williams.
"Fue un año y medio de sufrimiento, tristeza, incertidumbre y ansiedad. No sabía cuándo volvería a jugar sin dolor ni cuándo recuperaría una vida normal", agregó.
Debido a este 'calvario' de lesiones, las estadísticas y el impacto del extremo han bajado considerablemente en comparación a su año consagratorio, en el que se ha coronado campeón de la Eurocopa con España.
La temporada 2024-25 de Nico Williams:
45 partidos
11 goles
7 asistencias
La temporada 2025-26 de Nico Williams:
32 partidos
6 goles
5 asistencias
La pubalgia crónica puso en pausa su desarrollo como futbolista de élite, pero no le ha quitado el sueño de jugar una Copa del Mundo. Luis de la Fuente ha confiado en él, a pesar de que no llegaba en su mejor momento.
Sin embargo, cuando parecía que la luz podía verse al final del túnel, una nueva lesión llamaba a su puerta durante el partido ante Uruguay, correspondiente a la tercera jornada de la fase de grupos.
"Había días que no podía levantarme de la cama ni ir al baño ni entrenar" - Nico WIlliams
El rezo a la Virgen y la lesión contra Uruguay
A pocos minutos del final, una fuerte entrada de Nicolás de la Cruz obligó a Nico Williams a realizarse estudios por un dolor inaguantable. "Es el peor día de mi vida", escribió el extremo español tras el encuentro.
"Vuelvo a lesionarme después de un año muy complicado, en el que la pubalgia me ganó muchas batallas, pero no la guerra", explicó.
En ese momento, el futbolista de la Selección Española ya había perdido la esperanza... Él mismo reconoció que tuvo que dejar su destino en manos de la fe.
"Al principio, estaba hundido después de lesionarme porque ya sabía lo que me había pasado. Cuando me hicieron las pruebas, estuve rezando un poco a ver si se me había aparecido la Virgen, y por suerte ha aparecido", manifestó.
Para su fortuna, y la de Luis de la Fuente, los resultados determinaron que el daño en el aductor era mucho menor de lo esperado. Por eso, el futbolista ya trabaja a contrarreloj para acortar los tiempos de recuperación.
"Soy bastante cabezón. Es verdad que intento estar lo antes posible. El mismo día que me fastidié con la lesión estuve más bajito de ánimos. Al día siguiente ya tenía claro que quería ayudar al equipo, sea como sea, entrenar e intentar agilizar esos plazos", sintetizó.
Madurar y mirar hacia delante
A sus cortos 23 años, Nico Williams aprendió que la élite del fútbol no espera por nadie y que estos golpes servirán para aprender cómo reponerse en situaciones de bajón anímico.
Para el extremo español, ahora tocará ser resiliente y esperar el momento justo para volver a brillar dentro del campo de juego, y así poder ayudar a su selección.
"Ahora toca saber sufrir otra vez, saber levantar la cabeza porque la vida es así y no perdona a nadie... Voy a volver con una sonrisa, como siempre", sentenció el futbolista.
¿Podrá llegar a etapas decisivas de la Copa del Mundo?
"Volver a ser feliz jugando al fútbol es mi mayor prioridad, junto a recuperar la sonrisa. Porque sin una sonrisa, sin disfrutar y sin ser feliz, no puedo rendir al máximo nivel. Lo superaré", cumplió.
Él lo tiene más que claro: sí.