Cuando Luis de la Fuente fue nombrado seleccionador de la selección española en diciembre de 2022, tras la marcha de Luis Enrique, pocos se esperaban la extraordinaria etapa que estaba a punto de comenzar.
Tras haber pasado casi una década en las categorías inferiores de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), su trayectoria como entrenador de equipos absolutos fuera de la federación se limitaba a tan solo 11 partidos al frente del Alavés, de tercera división, allá por 2011.
Sin embargo, hoy, tras haber llevado a La Roja a la gloria en el Mundial de la FIFA de 2026 y haber obtenido una merecida nominación al premio al Entrenador del Año de la Ballon d'Or, De la Fuente se erige como una de las figuras más destacadas de la historia del fútbol moderno.
Una visión a largo plazo basada en la confianza
El camino de De la Fuente hacia la dirección técnica internacional de primer nivel siguió una trayectoria poco convencional. Tras incorporarse a la RFEF en mayo de 2013 tras ver un modesto anuncio para un puesto de entrenador de categorías inferiores, el exlateral izquierdo del Athletic de Bilbao y del Sevilla se dedicó discretamente a formar a la próxima generación de futbolistas españoles.
Llevó a la selección sub-19 a conquistar el Campeonato de Europa en 2015, antes de hacerse con el título del Campeonato de Europa sub-21 de la UEFA en 2019 y una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 con la selección sub-23.
En lugar de buscar estrellas externas de gran renombre al asumir el cargo de seleccionador absoluto, De la Fuente depositó toda su confianza en los jóvenes a los que había formado personalmente desde su adolescencia. Jugadores como Rodri, Álex Baena, Pedri, Lamine Yamal y Nico Williams prosperaron bajo las órdenes de un entrenador que conocía a la perfección su trayectoria de desarrollo.
Como señaló el centrocampista Álex Baena, el enfoque intuitivo y la orientación serena de De la Fuente infundieron a la plantilla una confianza absoluta en cada momento crucial.
Evolución táctica y éxito sin precedentes
Tácticamente, De la Fuente mantuvo la base tradicional española basada en la posesión, al tiempo que modernizó el sistema. Mediante una formación estructurada en 4-3-3 con una disposición de 3-2 en la construcción del juego, inyectó direktheit, verticalidad y rápidas transiciones al ataque. El resultado fue un equipo dominante, capaz de controlar los partidos sin quedarse estancado en una posesión pasiva.
La estrategia se tradujo en un palmarés sin precedentes. Bajo la dirección de De la Fuente, España ganó la Liga de Naciones de la UEFA 2022-23, arrasó en la Eurocopa 2024 con siete victorias consecutivas y culminó el ciclo derrotando a Argentina por 1-0 en la prórroga de la final del Mundial de la FIFA 2026.
A los 65 años y 28 días, De la Fuente se convirtió en el seleccionador de mayor edad en ganar el Mundial y en el primer técnico de la historia en conquistar todos los grandes títulos internacionales, tanto en categorías juveniles como absolutas.
Con una asombrosa racha de 38 partidos sin conocer la derrota y tres grandes trofeos en tres años, el reconocimiento de De la Fuente en el escenario de la «Ballon d'Or» de 2026 es el máximo homenaje a una década de paciencia, confianza y maestría táctica.