Una serie de impresionantes actuaciones defensivas de Dayot Upamecano con los 'Die Roten' en la temporada 2025/26 le han valido al jugador una nominación al premio Ballon d’Or de 2026.
Poco más de una década separa dos momentos muy contrastados en la vida de Dayot Upamecano.
En el primero, es un escolar en Évreux, Francia, y, como suele ocurrir en clase, el profesor va llamando a los alumnos para que suban a la pizarra.
Aterrorizado por las interacciones sociales, Upamecano se encoge en su pupitre y reza para que no lo elijan. Un día libre de burlas sería bienvenido. Un respiro del acoso escolar tan ansiado.
Desde los ocho años, el niño padecía un tartamudeo recurrente, una afección que los demás niños no tardaban en aprovechar para burlarse de él.
Les resulta muy divertido que este niño tímido y torpe sueñe con convertirse algún día en futbolista profesional. ¡Este chico tímido que le cuesta tanto hablar!
Hay que reconocerle, para su gran mérito, que desde que se consolidó como un defensa de gran renombre en el Red Bull Salzburgo, el RB Leipzig y, más recientemente, el Bayern de Múnich, el jugador ha compartido sus experiencias de la infancia, sobre todo para inspirar a quienes padecen problemas similares. Se ha mostrado elocuente y sincero sobre su problema de habla en la infancia, así como sobre la timidez paralizante que lo acompañaba.
En 2023, declaró a The Guardian…
"Tenía mucho miedo. Cuando tienes tartamudez, te da miedo hablar porque la gente se burlará de ti. Es difícil distanciarse de ello".
"No quieres subir a la pizarra, ni comunicarte en general, porque sabes que la gente se burlará de ti".
Un momento culminante personal, incluso en la derrota
Es la final del Mundial de 2022 y Dayot Upamecano ya no se deja silenciar por el miedo.
Le grita a Adrien Rabiot que se retrase para hacer doble marcaje a Lionel Messi. Le grita a Theo Hernández que se incorpore al juego.
Francia puede que pierda en los penaltis ese día, pero la estrella sale airosa en el partido más importante de su vida. Se muestra asertivo y seguro de sí mismo; un coloso de estatura que controla por completo tanto sus emociones como lo que le rodea. No es la primera vez, ni será la última, que enorgullece a su país.
Upamecano creció con cuatro hermanas, que siempre le animaron a hablar, a pesar de su tartamudez, y, en relación con sus aspiraciones futbolísticas, solían recordarle una posibilidad alentadora.
Que algún día los mismos niños que se burlaban de él se pondrían en pie y le aplaudirían.
En diciembre de 2022, su profecía se hizo realidad.
La necesidad de comunicarse
Entre estos acontecimientos trascendentales, Upamecano se sometió a terapia del habla, mientras que el apoyo de su familia fue constante e inestimable.
Sin embargo, nada le ayudó más que jugar al fútbol, porque allí, sobre el césped, se sentía libre; diferente. Una mejor versión de sí mismo.
De adolescente, cuando jugaba en el Vaillante Angers, un equipo local, lo nombraron capitán y eso supuso un punto de inflexión.
"Me veía obligado a comunicarme con mis compañeros. Me sentía bien en el campo. Allí nadie se burlaba de mí. No tartamudeaba cuando jugaba".
Su agresividad en los tackles y su visión de juego hicieron que pasara de ser un centrocampista de área a área a un defensa central. Esto también fue un avance decisivo.
Trayectoria ascendente
En una carrera que abarca ya 11 años y sigue en aumento, Dayot Upamecano ha destacado en Austria y ha demostrado su valía en el Leipzig antes de consolidar su reputación como uno de los mejores defensas centrales del mundo en Baviera.
Con los 'Die Roten' ha ganado cuatro títulos de la Bundesliga, y sus actuaciones dominantes le han valido ser elegido para el Equipo de la Temporada de la VDV Bundesliga en tres de esas campañas.
En 2021, fue una pieza clave de la selección francesa que se alzó con la segunda edición de la Liga de Naciones.
Además, su valor sigue en alza, tras encadenar una serie de actuaciones magistrales en el Mundial de este verano, que se suman a otra exitosa temporada con el Bayern.
Con su defensa adelantada y su capacidad atlética de élite, pocos le superan en los duelos, pero lo que estamos presenciando cada vez más es una madurez táctica, forjada bajo la tutela de Vincent Kompany.
"Para mí siempre ha sido un líder, y cada vez lo es más", afirmó la leyenda del Manchester City a mitad de la temporada 2025/26. "Upa es un jugador que puede convertirse en uno de los mejores defensas del mundo. Todavía le quedan algunos pasos por dar, y los estamos dando juntos".
Reconstruir la autoestima
Un mito muy extendido sobre cualquier tipo de problema del habla es que se debe a una falta de confianza. Sin embargo, es más bien al contrario: tener un problema del habla puede afectar negativamente a la autoestima.
A Dayot Upamecano nunca le faltó confianza de niño, ya que contaba con el apoyo de una familia muy unida.
Cuando solo tenía 12 años, solía acompañar a su madre a su puesto del mercado, donde ella vendía productos para el cabello, y se autoproclamaba 'guardia de seguridad' del puesto, vigilando a los ladrones. Eso no es precisamente un ejemplo de timidez.
Cuando jugaba al fútbol de niño, era tremendamente competitivo y afrontaba cada reto con valentía.
En retrospectiva, el propio jugador ha identificado su tartamudez como un intento de expresar sus pensamientos demasiado rápido, lo que hacía que se liaran.
Con el tiempo, gracias a la paciencia y la perseverancia, aprendió a superarlo.
"He progresado mucho", ha dicho sobre su lucha y su mejora gradual de un impedimento que solía hacer que se escondiera a plena vista, por miedo a que le pidieran que hablara. Ahora habla con la prensa internacional tras los partidos sin la más mínima vacilación, mientras que ni siquiera las superestrellas de renombre mundial que están en el campo se libran de una reprimenda cuando es necesario.
"Hoy me siento orgulloso".