El primer obstáculo en el camino hacia el sexto título

La Copa del Mundo de 2026 está a punto de comenzar, y Brasil llega al torneo con el objetivo de recuperar el protagonismo de otras generaciones y aumentar aún más su ventaja como mayor campeón mundial, con cinco títulos conquistados.

Para ello, la Seleção deberá, ante todo, superar la fase de grupos, algo que solo no ha conseguido en dos ocasiones a lo largo de la historia: 1930 y 1966.

En el camino de la Amarelinha en esta primera fase se encuentran tres rivales:

  • 13 de junio: Marruecos (MetLife Stadium, East Rutherford, Nueva Jersey)

  • 19 de junio: Haití (Lincoln Financial Field, Filadelfia, Pensilvania)

  • 24 de junio: Escocia (Hard Rock Stadium, Miami Gardens, Florida)

Solo el tiempo dirá la magnitud del reto que le espera a Brasil en esta fase de grupos. Mientras el balón no ruede, sin embargo, ya podemos repasar el historial de la Seleção contra cada uno de sus rivales.

Y el primero de ellos es Marruecos. A la espera del debut de la Amarelinha, recordemos cómo han sido los encuentros entre ambas selecciones a lo largo de la historia.

Brasil y Marruecos se han enfrentado tres veces a lo largo de la historia.

El primer capítulo: Belém, 1997

El primer encuentro tuvo lugar hace casi 30 años, el 9 de octubre de 1997. Disputado en el Estadio Mangueirão, en Belém, el partido amistoso sirvió como preparación para el Mundial de 1998, en Francia. En aquel momento, el legendario seleccionador Mário Zagallo aún estaba evaluando qué jugadores formarían parte de la plantilla que defendería a Brasil en el Mundial.

Quien quizá no ayudó a su causa fue el delantero Dodô, entonces en el São Paulo, que falló un penalti antes incluso de que se cumplieran los diez minutos de juego.

Por otro lado, su compañero de club Denílson -ya fichado por el Real Betis y considerado uno de los extremos más prometedores del fútbol mundial- dio un paso más hacia la convocatoria con una actuación decisiva ante los marroquíes.

Brasil tuvo dificultades para superar la defensa de los Leones del Atlas durante buena parte del partido, pero todo cambió en los últimos minutos. En el minuto 35 de la segunda parte, Denílson abrió el marcador con un potente disparo desde fuera del área. Poco después, le pitaron un penalti y lo transformó para sentenciar la victoria por 2-0.

El partido acabó sirviendo como anticipo de lo que sucedería al año siguiente, cuando ambas selecciones quedaron encuadradas en el mismo grupo del Mundial.

El reencuentro en el Mundial: Nantes, 1998

El 16 de junio de 1998, en el Stade de la Beaujoire, en Nantes, Brasil dominó a Marruecos de principio a fin. La compenetración del trío ofensivo de la Seleção llamó la atención: Ronaldo abrió el marcador a los nueve minutos, Rivaldo amplió la ventaja poco antes del descanso y, a los cinco minutos de la segunda parte, Bebeto marcó el tercero, sentenciando la victoria por 3-0.

La selección brasileña terminó la fase de grupos en cabeza, con seis puntos. Noruega pasó a la siguiente ronda en segunda posición, con cinco, mientras que Marruecos terminó con solo cuatro puntos y quedó eliminado antes de los octavos de final.

La revancha marroquí: Tánger, 2023

El tercer y más reciente encuentro entre ambas selecciones tuvo lugar el 25 de marzo de 2023, en un partido amistoso disputado pocos meses después del Mundial de Qatar.

Los dos países llegaron al enfrentamiento viviendo momentos muy diferentes. Brasil había comenzado el Mundial como uno de los principales favoritos al título, respaldado por una plantilla llena de talento y un historial que impone respeto, pero acabó defraudando las expectativas al quedar eliminado por Croacia en cuartos de final. Marruecos, por su parte, fue la gran sorpresa de la competición. La selección africana llegó a semifinales tras derrotar a potencias como Bélgica y Portugal, logrando la mejor campaña de un equipo africano en la historia de los Mundiales.

El amistoso marcaba el inicio de un nuevo ciclo para ambos equipos, pero la diferencia de confianza era evidente. Mientras Brasil aún intentaba asimilar la decepción de Qatar, Marruecos saltaba al campo impulsado por el mejor momento de su historia.

Sobre el terreno de juego, los marroquíes fueron superiores. Brasil tuvo dificultades para seguir el ritmo del rival y creó poco en ataque. Ni siquiera una actuación inusual del portero Yassine Bounou, que falló en la jugada que permitió el gol de Casemiro, fue suficiente para cambiar el rumbo del partido.

Marruecos abrió el marcador tras una bonita combinación entre Sofiane Boufal y Bilal El Khannouss. Tras el empate de Brasil, los locales siguieron presionando y encontraron el gol de la victoria en el minuto 34 de la segunda parte, cuando el suplente Abdelhamid Sabiri conectó una bonita volea.

También es importante recordar que el contexto no favorecía a la Seleção. En medio del proceso de renovación de la plantilla, el cuerpo técnico introdujo varios cambios con respecto al grupo que había disputado el Mundial meses antes. Tite ya no estaba al mando, sustituido interinamente por Ramón Menezes, y solo 10 de los 23 convocados para Catar volvieron a ser convocados para ese amistoso.

Marruecos, por su parte, mantuvo la base que hizo historia en el Mundial. El técnico Walid Regragui siguió en el cargo y contó con prácticamente toda la plantilla que había llegado a las semifinales.

Otro factor relevante fue el lugar del partido. El encuentro se disputó en el Estadio Ibn Batouta, en Tánger, ante una afición marroquí que llenó las gradas y convirtió el amistoso en una auténtica celebración de la histórica campaña en Catar.

A pesar de la derrota, Ramón Menezes destacó la importancia de dar oportunidades a nuevos jugadores pensando en el futuro de la selección: "Hemos dado una oportunidad a algunos jugadores; eso también es muy importante". (TNT Sports Brasil)

Regragui, por su parte, celebró la primera victoria de Marruecos sobre Brasil sin ocultar su admiración por el rival: "Si eres amante del fútbol, siempre amarás el fútbol de Brasil. Veo el fútbol de Brasil y me parece fantástico. Siempre quiero verlos jugar". A continuación, hizo una predicción que los aficionados brasileños sin duda esperan que se cumpla: "La selección brasileña volverá más fuerte". (ESPN)

¿Tenía razón Regragui?

Aún es pronto para saberlo.

El próximo capítulo: Nueva Jersey, 2026

Hoy, las dos selecciones llegan al Mundial en niveles muy similares, con plantillas repletas de jugadores que figuran entre los mejores del mundo en sus posiciones.

En la clasificación de la FIFA, la diferencia es mínima: Brasil ocupa la sexta posición, solo dos puestos por delante de Marruecos, que aparece en octava posición.

El historial reciente también refuerza este equilibrio. En los últimos diez partidos, la Seleção ganó seis veces y empató una, mientras que los marroquíes sumaron siete victorias y tres empates. La principal diferencia está en las derrotas: Brasil perdió tres partidos, mientras que Marruecos sigue invicto.

La última derrota de los Leones del Atlas se produjo en agosto del año pasado, ante Kenia. Desde entonces, el equipo ha mantenido su buena racha y llega al Mundial impulsado por la conquista de su segunda Copa Africana de Naciones, lograda a principios de este año.

Ambos equipos también han iniciado recientemente nuevos ciclos en sus cuerpos técnicos. Carlo Ancelotti se hizo cargo de la selección brasileña en mayo del año pasado, sustituyendo a Dorival Júnior. En Marruecos, Mohamed Ouahbi llegó en marzo de este año para ocupar el puesto de Walid Regragui.

Al igual que su predecesor, Ouahbi no oculta su admiración por el fútbol brasileño. Tras llevar a Marruecos al título del Mundial Sub-20 el año pasado, afirmó en una entrevista: «No hay ninguna selección en el mundo como la de Brasil». (GOAL)

Aun así, no todos ven a Brasil como favorito para el enfrentamiento. El excentrocampista Mustapha Hadji, que saltó al campo en los duelos entre ambas selecciones en 1997 y 1998, cree que el respeto debe venir del otro lado: "Es Brasil quien debe temer a Marruecos". (Remontada, Medi1TV)

En cuanto al Ballon d'Or, la selección brasileña lleva ventaja numérica. La plantilla cuenta con siete jugadores que ya han sido nominados al premio: Alisson, Marquinhos, Casemiro, Fabinho, Neymar, Raphinha y Vinícius Júnior.

Marruecos, por su parte, tiene dos nombres en la lista: Yassine Bounou y Achraf Hakimi.

Tampoco faltan conexiones entre las plantillas. Marquinhos y Hakimi comparten vestuario en el París Saint-Germain, mientras que Brahim Díaz y Vinícius Júnior son compañeros en el Real Madrid.

En resumen: en tres enfrentamientos entre ambas selecciones, la Amarelinha ganó dos, mientras que Marruecos se llevó la victoria en el último encuentro. En total, son seis goles brasileños frente a dos de los africanos.

Pero, ¿cómo quedará este balance tras el duelo en Nueva Jersey?

¿Ampliará Brasil su ventaja en el historial de enfrentamientos o dará Marruecos un paso más para equilibrar la contienda?

La respuesta se verá sobre el terreno de juego.