Aitana Bonmatí es la mejor futbolista del planeta. Sus tres Ballon d'Or consecutivos (2023-2024-2025) así lo confirman. Sin embargo, mientras levantaba estos trofeos y lo ganaba todo sobre el terreno de juego, ella tenía otra responsabilidad: aprobar sus exámenes universitarios. Su historia demuestra que alcanzar la élite deportiva no obliga a abandonar los libros.

Durante sus años de mayor exigencia con el FC Barcelona y la Selección Española, Aitana nunca dejó las aulas. Se graduó en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, y tiempo después cursó un Máster en Gestión Deportiva. Las clases, los apuntes y los trabajos prácticos convivieron en su agenda con los entrenamientos, los viajes internacionales y los partidos de máxima presión.

Este compromiso con la educación tiene un origen claro: su familia. Aitana es hija de dos profesores de lengua y literatura, Rosa y Vicent. Creció en un hogar donde el aprendizaje y la lectura siempre fueron una prioridad. Desde muy pequeña le enseñaron que el fútbol era importante, pero que el desarrollo intelectual era innegociable para mantener los pies en la tierra y prepararse para la vida.

En esta entrega de la "Academia de Campeones" analizamos a la jugadora que rompe el molde. El caso de Aitana nos deja una enseñanza clave para las nuevas generaciones: llegar a lo más alto en tu profesión no es una excusa para dejar de formarte. Por eso, en esta oportunidad repasamos cómo logró estudiar y ser la mejor del mundo al mismo tiempo.

El origen: Una casa con alma de biblioteca

Para entender esta faceta de Aitana, hay que mirar su entorno familiar. Sus padres, Rosa Bonmatí y Vicent Conca, son profesores de lengua y literatura catalanas. Ellos no le exigieron ser futbolista, pero sí le inculcaron desde niña el valor del conocimiento. En su casa de Sant Pere de Ribes, la lectura aparece como una costumbre diaria que ella adoptó de forma natural.

Esa influencia familiar le dio forma a sus intereses fuera del campo de juego. Aitana tiene gustos que escapan al estereotipo del deportista de élite. En una entrevista concedida a France Football, la centrocampista del Barça explicó cómo su entorno más íntimo fue clave para impulsar esta mentalidad.

"Me gusta mucho leer sobre la Segunda Guerra Mundial para comprender, para empaparme de lo que sucedió, y a veces tengo la impresión de que la humanidad no ha aprendido nada, que repite los mismos errores. Mi familia fue importante para ello", detalló en aquella entrevista en el living de su hogar.

En esa misma charla, Aitana resumió a la perfección cómo construyó su forma de ser gracias al aliento de sus parientes: "Todas estas inquietudes vienen de ellos. La casa de mis padres no sé si es una casa o una biblioteca, hay miles de libros. Gracias a ellos desarrollé este gusto por la lectura, la cultura y el deseo de entender el mundo".

Este deseo de entender el mundo, alimentado por los libros, se transformó en un objetivo académico concreto. Para Aitana, la educación siempre fue una prioridad tan importante como el fútbol. Esa base intelectual que recibió en su hogar funcionó como el motor que la impulsó a iniciar sus estudios superiores.

La carrera dual: Los estudios en la cima del fútbol

Lejos de conformarse con su éxito en el campo, Aitana Bonmatí decidió apostar por la carrera dual: la capacidad de compaginar el deporte de alto rendimiento con la educación universitaria. En ese sentido, su primer gran logro académico fue obtener el Grado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (CAFE).

Inmediatamente después, dio un paso más. En septiembre de 2022, en coincidencia con el inicio de la temporada en la que ganaría su primer Mundial y su primer Ballon d'Or, se matriculó en el Máster en Gestión Deportiva del Johan Cruyff Institute.

Lo más destacable de su historia académica es el momento en que decidió estudiar. Compaginó sus años de universidad y posgrado con su consolidación como líder del FC Barcelona y de la Selección Española. Entre concentraciones, viajes por Europa y partidos de élite, Aitana también dedicaba tiempo para repasar apuntes y entregar sus trabajos.

En octubre de 2022, al anunciar su ingreso al Johan Cruyff Institute, dejó muy clara su postura sobre sus estudios: "Al final siempre hablamos de la carrera dual, y a mí me gustaría ser también ejemplo de ello. Soy deportista profesional, pero a la vez también estudio y me voy formando de cara al futuro".

La centrocampista sabe que el fútbol tiene fecha de caducidad y lo asume con naturalidad. Por eso, en esa misma presentación, remarcó cuáles son sus próximos objetivos: "Todo el mundo sabe que la carrera del deportista es corta y que en el futuro tendré que trabajar y vivir de algo".

"La dirección deportiva me motiva y me gusta mucho; también el hecho de que haya más mujeres en el mundo del fútbol, no solo en el femenino, también en el masculino, con roles importantes. Este sí es uno de mis objetivos", explicó Aitana. Nada le gustaría más que seguir ligada al fútbol cuando finalice su carrera.


Ambición de futuro: El liderazgo institucional

La ambición de Aitana Bonmatí trasciende el campo de juego y los trofeos. La catalana tiene claro que, una vez termine su etapa como jugadora, su futuro profesional podría estar ligado a un alto cargo con el que pueda tomar decisiones estructurales e institucionales que cambien la historia.

Esta visión, además, tiene un propósito social muy firme: aumentar la presencia de las mujeres en los altos cargos directivos del fútbol mundial. Le motiva la idea de crear estructuras de trabajo, liderar procesos y demostrar que la capacidad de gestión en la élite no tiene género.

Sin ir más lejos, en su documental biográfico, la propia Aitana le confesó al mismísimo Pep Guardiola (su invitado especial) que sueña con ser la directora deportiva del FC Barcelona y que él sea el entrenador del primer equipo durante su gestión.

El actual técnico del Manchester City, lejos de avergonzarse, le redobló la apuesta: "Vendría gratis, no sufras. No sería una cuestión económica. Pero aquí habrá un problema que debo advertirte: yo seré el presidente y seré yo quien te fichará como directora deportiva".

"Soy deportista profesional, pero a la vez también estudio. Quiero dar el ejemplo" - Aitana

Es en este punto donde su formación académica cobra un valor fundamental. El Grado y el Máster que Aitana cursó son la base técnica que le permitirá transformar su ambición en realidad. Ella entiende que para liderar una institución y tomar decisiones que cambien el fútbol, no basta con haber sido una jugadora brillante: se necesita una preparación que solo la educación puede garantizar.

La mejor futbolista del planeta en la actualidad demuestra que el conocimiento académico puede funcionar tranquilamente como puente entre el éxito del presente y el liderazgo del futuro. Y su historia confirma que, para mandar en el fútbol del mañana, el primer paso es no dejar de aprender nunca.