A lo largo de la historia, grandes figuras que representan a países árabes han brillado en el fútbol mundial, pero ninguna ha logrado levantar el Ballon d'Or. Algunos futbolistas han estado muy cerca, como Mohamed Salah (4º en 2025) o Riyad Mahrez (7º en 2016).

Hoy, las esperanzas recaen sobre los hombros de Achraf Hakimi. El jugador marroquí atraviesa el mejor momento de su carrera profesional y promete ser protagonista una vez más, teniendo en cuenta que finalizó 6º en el Ballon d’Or 2025.

Su actual temporada con el Paris Saint-Germain es sobresaliente. Se ha consolidado como una pieza clave para su equipo y también ha demostrado una madurez y una regularidad que lo ubican entre los mejores futbolistas en su posición.

Ahora, tendrá la oportunidad de mantener su estatus en la élite cuando su equipo dispute la final de la Champions League ante el Arsenal. El lateral llega a esta cita en plena forma y ganar el título europeo podría coronar una campaña excepcional.

Sin embargo, para dimensionar su impacto real en la cancha, hay que entender cómo fue su evolución en el equipo de Luis Enrique y por qué se convirtió en un futbolista capaz de influir en todas las facetas del juego de su equipo.

La redefinición del lateral: El nacimiento del "jugador total"

En sus primeros pasos en el fútbol, Achraf Hakimi llegó a desempeñarse como extremo, posición donde forjó su velocidad, su desborde y su vocación ofensiva. Cuando finalmente se estableció como lateral derecho, no olvidó ese espíritu de atacante y aprendió a utilizar la banda en todas sus funciones.

Con el paso de los años y su madurez en la élite, el marroquí se encargó de “redefinir” el puesto de lateral derecho. En el actual esquema del Paris Saint-Germain, Achraf ya no se limita a resguardar su zona y proyectarse de vez en cuando.

Hoy, gracias a la influencia táctica de Luis Enrique, se ha convertido en un jugador total: tiene la libertad y la técnica para interiorizarse, asociarse en el mediocampo como un volante creativo y romper líneas de presión hasta llegar al área rival.

Esta transformación es precisamente lo que lo volvió tan determinante en el fútbol moderno. Su capacidad para ser sólido en la recuperación de la pelota y, al mismo tiempo, crear peligro con el instinto de un delantero, lo convierte en un enigma para los rivales.

Las cifras del impacto y el peso de la experiencia

El gran momento de Hakimi se refleja en las estadísticas ofensivas del PSG. En la presente temporada, el marroquí acumula 3 goles y 8 asistencias. Estas cifras reflejan su constante participación en el ataque y su capacidad para ser determinante en el último tramo de la cancha.

Para dimensionar la importancia de su aporte ofensivo, basta con mencionar que sólo Ousmane Dembélé (11), Vitinha (10) y Khvicha Kvaratskhelia (10) superan los registros de asistencias del lateral en esta campaña dentro de la plantilla del equipo de Luis Enrique.

Este peso estadístico y futbolístico seguramente será vital en la inminente final de la Champions League frente al Arsenal. Además, la presión del escenario no será un problema para el marroquí, quien ya sabe lo que es competir y brillar en estas instancias.

En este punto, vale destacar que Hakimi cuenta con la valiosa experiencia de la última final europea contra el Inter, en Múnich, donde aportó el gol que abrió el marcador y fue clave en el asedio que terminó con un 5-0 implacable.

Los representantes del mundo árabe en el Ballon d'Or

- Mohamed Salah (Egipto): 6 nominaciones
- Riyad Mahrez (Argelia): 4 nominaciones
- Achraf Hakimi (Marruecos): 1 nominación
- Yassine Bounou (Marruecos): 1 nominación
- Hatem Trabelsi (Túnez): 1 nominación

Un legado en construcción: De Budapest al hito de 2030

Con la final de la Champions League por delante y la próxima Copa del Mundo a la vuelta de la esquina, Achraf Hakimi intentará perfilarse nuevamente como el gran protagonista del mundo árabe en la actualidad.

Si logra alcanzar el éxito con el PSG en la final de Budapest y, posteriormente, tener un buen Mundial con Marruecos, es probable que el lateral escriba un nuevo capítulo de grandeza en su carrera profesional.

Pero su proyección no termina ahí. En el horizonte también asoma el Mundial 2030, donde Marruecos será coanfitrión. Esta cita representará la oportunidad definitiva para que Hakimi lidere a su país en casa y termine de consolidar su legado como un ícono global.

Más allá de cualquier resultado en las próximas citas, Achraf ya está escribiendo su propia historia en el fútbol moderno, donde pudo romper todos los moldes y está transformando de manera definitiva el puesto de lateral derecho.