Desde que ganó el Mundial en 1966, Inglaterra ha participado en 22 grandes torneos. En exactamente la mitad de ellos ha quedado eliminada en cuartos de final o en fases posteriores.
Son muchas decepciones deportivas como para que las soporte un solo país e, inevitablemente, han dejado una huella indeleble en la psique nacional.
Una canción popular hace referencia a cuántos 'años de dolor' se han sufrido. Existe una neurosis en torno a las tandas de penaltis que se extiende de costa a costa. Hay una sensación arraigada de que el destino conspira contra los Tres Leones cuando más importa.
En Atlanta, se sumó otra decepción devastadora a la colección, cuando el equipo de Thomas Tuchel desperdició una ventaja de un gol y cayó derrotado ante Argentina, con la primera final del Mundial en sesenta años al alcance de la mano.
Una vez más, Inglaterra debe buscar consuelo donde pueda y enorgullecerse de sus actuaciones, sobre todo de las de sus estrellas nominadas al premio Ballon d’Or, Jude Bellingham y Harry Kane, que sumaron 12 goles entre ambos.
Se trata de una letanía incesante de oportunidades perdidas que se extiende a lo largo de generaciones y, curiosamente, todo comenzó justo después de su mayor triunfo de la historia…
1970: comienza una pauta
Inglaterra viajó a México como vigente campeona del mundo y, además, con un ganador del premio Ballon d’Or en sus filas: Sir Bobby Charlton, que recibió el galardón por delante de Eusebio y Franz Beckenbauer en 1966.
Cinco meses después de que concluyera este torneo, Bobby Moore quedó subcampeón.
Antes de su titánico choque de cuartos de final contra Alemania Occidental, se produjo una catástrofe: el gran portero de Inglaterra, Gordon Banks, sufrió una grave intoxicación alimentaria. No importaba, porque se logró una ventaja de dos goles y, a solo 20 minutos del final, parecía probable un encuentro en semifinales contra Italia.
Eso fue hasta que las leyendas de lBallon d’Or, Beckenbauer y Gerd Müller, contribuyeron a una remontada dramática de tres goles.
1986 – Una cruel continuidad
Otro cuarto de final del Mundial en México y, de nuevo, el destino se cebó con Inglaterra.
Si bien la alquimia laberíntica y hipnótica de Diego Maradona a principios de la segunda parte ocupa un lugar de honor en el panteón de los mejores goles de todos los tiempos, su primer tanto debe considerarse el más infame del torneo.
Su «Mano de Dios» fue presenciada por la mayoría de los 114 580 espectadores presentes ese día en el Estadio Azteca, pero no por el árbitro ni por el juez de línea.
Un gol de consolación de Gary Lineker en los últimos minutos le aseguró la Bota de Oro. Cinco meses después, el delantero quedó segundo en la clasificación de la revista *Ballon d’Or*.
1990 – Un verano trascendental
El segundo verano deportivo más decisivo de la historia de Inglaterra.
Inspirados por Paul Gascoigne, nominado al Ballon d’Or, los 'Tres Leones' se abrieron paso hasta las semifinales, una aventura que sedujo al país y le hizo volver a enamorarse del fútbol.
Su derrota en semifinales ante Alemania Occidental en la tanda de penaltis tuvo un profundo impacto en millones de personas, lo que dio lugar a la creación de toda una industria de libros, obras de teatro y documentales.
Eurocopa ’96 – Un trauma ya conocido
Un torneo diferente. El mismo resultado. Alemania en semifinales. Penaltis. Lágrimas.
Como anfitriones de la competición, el público inglés se volcó en el patriotismo y el optimismo, celebrando con locura una contundente victoria sobre los Países Bajos, gracias a dos goles de Alan Shearer, nominado al premio Ballon d’Or.
Existía la creencia generalizada de que el fútbol «volvía a casa». Incluso hubo una ola de calor.
Eso fue hasta que un viejo enemigo transformó con frialdad cinco penaltis y el sueño se esfumó de repente.
El tiempo cambió poco después.
2002-2006: el oro se convierte en latón
La aparición de la «generación dorada» de Inglaterra avivó en la década de los 2000 la esperanza de que se pudiera lograr el éxito en un gran torneo.
Se trataba de un equipo liderado por Wayne Rooney y Michael Owen, el último inglés en ganar una Copa de la Liga (Ballon d’Or).
Su mediocampo estaba dinamizado y dirigido por Steven Gerrard y Frank Lampard, quienes subieron al podio de la «Ballon d’Or» en 2005.
Contaba con talento de talla mundial de la defensa al ataque.
Sin embargo, lamentablemente, estos estimados jugadores no lograron compenetrarse como colectivo, lo que se tradujo en tres eliminaciones consecutivas en cuartos de final -dos Mundiales y una Eurocopa-.
Los momentos más bajos de estas eliminaciones perduran en la memoria; una de ellas se debió a un audaz tiro libre desde 35 yardas de la mágica bota de Ronaldinho.
Las otras dos —como era de esperar a estas alturas— se debieron, una vez más, a la maldición de la tanda de penaltis.
2018-2024: la era Southgate
Nombrado seleccionador de Inglaterra en otoño de 2016, Southgate adoptó un enfoque integral para intentar cambiar el rumbo de la selección nacional. Teniendo en cuenta sus resultados generales, se puede afirmar con justicia que, en líneas generales, lo consiguió.
En Rusia 2018, los Tres Leones llegaron a semifinales, donde acabaron siendo derrotados en la prórroga por Croacia.
En la Eurocopa de 2020, disputada en casa, Inglaterra disputó su primera gran final en más de medio siglo, cayendo en el último escollo ante Italia.
Dos años más tarde, una selección francesa liderada por Kylian Mbappé los eliminó en cuartos de final.
En 2024, Southgate dejó su cargo tras llevar a su equipo a otra final, en la que esta vez cayó por la mínima ante una resplandeciente España.
Nominados al Ballon d’Or en la era Southgate de Inglaterra
Jamie Vardy - 2016
Harry Kane – 2017, 2018, 2021, 2022, 2023, 2024, 2025
Raheem Sterling – 2019, 2021
Trent Alexander-Arnold – 2019, 2022
Mason Mount – 2021
Phil Foden – 2021, 2022, 2024
Jude Bellingham – 2023, 2024, 2025
Bukayo Saka – 2023, 2024
Declan Rice – 2024, 2025
Cole Palmer – 2024, 2025
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