Luego de 14 temporadas en el club de sus amores, Alexia Putellas anunció su salida del FC Barcelona y se despidió en lo más alto tras conquistar su cuarta Champions League. Su marcha cierra un ciclo histórico y eterno.
Su impacto va mucho más allá de las estadísticas. Como doble ganadora del Ballon d'Or y la persona con más títulos oficiales en la historia de la institución azulgrana, Alexia fue el motor que impulsó la profesionalización del fútbol femenino en España.
Convirtió a un equipo en crecimiento en la mayor potencia de Europa e inspiró a toda una generación de niñas. Sin lugar a dudas, su legado en el club de su vida será inolvidable y recordado por el resto de los años.
Para entender la magnitud de su leyenda, es necesario mirar hacia atrás y recorrer su evolución paso a paso. Por eso, presentamos 14 momentos clave que definen los 14 años dorados de Alexia Putellas en el FC Barcelona.
La promesa cumplida (2012)
Su llegada al primer equipo. Como recordó en su vídeo de despedida, fue el momento en que cumplió el gran deseo de su padre, quien siempre decía que no se iría de este mundo sin verla defender los colores del FC Barcelona.
Aquel verano de 2012, una joven Alexia de 18 años se unía al club de su vida tras formarse en el Espanyol y brillar en el Levante. Era mucho más que un fichaje estratégico: representaba un acto de amor.
Su padre, Eli, que solía llevarla de niña a ver los partidos al Camp Nou con la peña de Mollet del Vallès, había fallecido poco antes. Vestir la camiseta azulgrana fue la forma más pura de honrar su memoria, iniciando un camino que la llevaría a convertirse en el gran emblema de la institución.
La obra de arte en La Romareda (2013)
Aquel espectacular golazo en la final de la Copa de la Reina contra el Prainsa Zaragoza que se hizo viral y la presentó oficialmente ante el panorama del fútbol español.
En una época donde el fútbol femenino aún luchaba por tener visibilidad televisiva, Alexia se encargó de acaparar los titulares con una jugada maradoniana. Con un control orientado, un doble recorte exquisito en una baldosa y una definición impecable, demostró que su talento era generacional.
Aquella jugada significó el título para el Barça y, al mismo tiempo, supuso el primer gran impacto mediático de una jugadora destinada a cambiar las reglas del fútbol en España.
El motor del profesionalismo (2015)
La profesionalización del FC Barcelona Femenino. Alexia fue parte esencial de esa transición que transformó un equipo amateur en un proyecto profesional de élite. El paso al profesionalismo implicó dejar atrás los entrenamientos nocturnos después de trabajar o estudiar, para pasar a vivir por y para el fútbol.
Alexia asimiló esta responsabilidad con una mentalidad ganadora y se erigió como el ejemplo a seguir en la Ciudad Deportiva. Entendió antes que nadie que el talento ya no era suficiente y lideró la evolución física y táctica que originó la futura hegemonía del club en Europa.
La dura lección de Budapest (2019)
La derrota frente al Olympique de Lyon en la primera final de la Champions League del club. Un golpe duro que, lideradas por Alexia, utilizaron para cambiar por completo la mentalidad del equipo.
Aquel 4-1 en contra en apenas 30 minutos fue un baño de realidad. Sin embargo, en lugar de hundirse, Alexia y el núcleo duro del vestuario hicieron un pacto silencioso sobre el césped de Budapest.
La plantilla entendió la distancia física y de ritmo que las separaba de la élite europea y trabajó hasta acortarla. Ese partido, lejos de ser un fracaso, funcionó como un impulso para el equipo invencible que dominaría el continente años después.
Haciendo historia en el Camp Nou (2021)
El histórico partido contra el Espanyol, donde Alexia se convirtió en la autora del primer gol femenino en el icónico estadio Camp Nou durante la era moderna. Ocurrió un 6 de enero de 2021, el día que se conmemoraba el 50 aniversario del primer partido jugado por mujeres en ese mismo césped.
El estadio estaba vacío por las restricciones de la pandemia, pero su cabezazo a la red quedó en la historia. Fue poético que fuera precisamente ella, la niña que soñaba con jugar en el club, quien tuviera el honor de inaugurar la cuenta goleadora en el templo culé.
El cielo de Gotemburgo (2021)
Y llegó la primera Champions League en la historia del Barça. Alexia abrió el camino marcando de penalti en la final contra el Chelsea y levantó el trofeo que cambiaba la historia.
Jugando con un vendaje en el muslo por molestias físicas que la mantuvieron en duda hasta el último minuto, Putellas dio una exhibición de liderazgo. Anotó el 2-0 desde los once metros y orquestó el histórico 4-0.
Levantar aquel trofeo como capitana significó romper el techo de cristal del fútbol español. El Barça se convertía en rey de Europa, y ella comenzaba a erigirse como 'La Reina'.
La primera corona mundial (2021)
Gana su primer Ballon d'Or, convirtiéndose en el símbolo global del fútbol español y la primera jugadora del país en lograrlo. Aquella gala en París en el Théâtre du Châtelet marcó un antes y un después
Al escuchar su nombre, Alexia recogió el máximo galardón individual y, simultáneamente, validó décadas de lucha de las futbolistas españolas. Su discurso, profundamente emotivo al dedicárselo a su padre, conmovió al mundo entero.
Esa noche dorada la elevó de estrella del fútbol a ícono y referente absoluto para millones de niñas que, por fin, tenían un póster de una jugadora para colgar en sus habitaciones.
Récords mundiales en casa (2022)
Los mágicos partidos de Champions donde más de 91.000 espectadores corearon su nombre en el Camp Nou, un hito que, como ella misma admitió, jamás habría imaginado de niña.
Primero contra el Real Madrid (91.553 espectadores) y luego frente al Wolfsburgo (91.648), el mundo fue testigo de un fenómeno social sin precedentes. Ver el estadio del Barça lleno a rebosar, iluminado por los móviles de los aficionados y coreando al unísono "¡Alexia, Alexia!".
Fue la culminación de su impacto en la sociedad. Ella fue el imán que atrajo a las masas, demostrando la capacidad del fútbol femenino para ser un espectáculo increíble y apasionante.
El peor momento (2022)
La fatídica rotura del ligamento cruzado anterior (LCA) a las puertas de la Eurocopa en 2022. Un momento de oscuridad en el que encontró al club como un refugio que la "salvó" cuando estuvo a punto de caer.
Ocurrió en julio, en el peor momento posible, cuando estaba en la cima absoluta de su carrera física y futbolística. La lesión amenazó con arrebatarle todo. Fueron meses de dolor, incertidumbre y largas sesiones de gimnasio en solitario.
A pesar de ello, Alexia siempre ha puesto en valor el apoyo incondicional del FC Barcelona. La institución la arropó a nivel médico y psicológico hasta garantizar un regreso a la altura de su figura.
Un doblete de oro histórico (2022)
A pesar de la grave lesión, su espectacular temporada previa le valió su segundo Ballon d'Or consecutivo, consolidando su estatus de leyenda activa.
Caminar hacia el atril del Ballon d'Or en muletas agigantó aún más su figura. Sus números antes de romperse la rodilla habían sido extraterrestres: máxima goleadora de la Champions jugando como centrocampista y líder indiscutible del triplete nacional.
Repetir el galardón en su momento más vulnerable supuso un mayor reconocimiento, además de un espaldarazo de energía vital para afrontar la dura rehabilitación que le quedaba por delante.
El regreso a la cima en Eindhoven (2023)
El fin de su pesadilla con las lesiones. Volvió a los terrenos de juego a tiempo para levantar la segunda Champions League del club tras una épica remontada ante el Wolfsburgo.
Tras 300 días de calvario, saltar al césped en los minutos finales de la final de la Champions de 2023 puso cierre definitivo a su etapa más oscura.
Aunque su participación en el juego fue breve, su presencia en el campo blindó anímicamente al equipo para asegurar el 3-2 definitivo. Sus lágrimas de alivio al alzar la copa con sus compañeras reflejaron el inmenso peso que se quitó de los hombros.
La sentencia en San Mamés (2024)
Su inolvidable gol en los minutos finales contra su gran bestia negra, el Olympique de Lyon, en la final de Bilbao para asegurar la tercera Champions.
Si había un guión soñado para desquitarse de los fantasmas del Lyon (verdugo del Barça en Budapest y Turín), Alexia lo escribió esa tarde. Saliendo desde el banquillo, recibió el balón en el área, definió con un potente zurdazo y desató la locura total.
Su celebración, quitándose la camiseta frente a la marea azulgrana en San Mamés, ya es una de las fotografías más icónicas de la historia del barcelonismo. Fue la confirmación definitiva de que 'La Reina' había vuelto.
El récord absoluto (2026)
El momento en el que sus números la coronaron en lo más alto de la historia del club. Alcanzó los 38 trofeos oficiales y superó al mismísimo Leo Messi como la figura más laureada en la historia del FC Barcelona.
Superar la barrera de los 35 títulos de Messi trasciende lo estadístico. Es la consagración matemática de una era de dominio absoluto. Prácticamente, Alexia se convirtió en un mito inalcanzable. Ahora, nadie ha ganado más títulos que ella en el club azulgrana.
La despedida (2026)
El cierre de su etapa tras 14 temporadas, más de 500 partidos y escasos días después de aplastar al Lyon (4-0) para ganar su cuarta Champions. Un emotivo anuncio en vídeo donde cerró el círculo pidiendo a la afición que no viviera su marcha con tristeza.
Irse en lo más alto es un privilegio reservado solo para los elegidos. Tras una nueva exhibición continental ganando su cuarta corona europea, Alexia eligió sus propios términos para decir adiós.
Se despide la jugadora para dar paso a la leyenda de la niña que soñaba en las gradas de Mollet y terminó reescribiendo la historia del Fútbol Club Barcelona.